La comunidad de microorganismos que residen en nuestro intestino, incluyendo bacterias, hongos, protozoos y virus, conocida como microbioma intestinal, está involucrada en una variedad de procesos biológicos humanos básicos, desempeñando un papel importante en la salud humana.

El microbioma intestinal humano ha evolucionado conjuntamente con la humanidad durante milenios, y su papel tanto en la salud como en la enfermedad, ha sido objeto de una extensa investigación, estableciendo su participación en una amplia variedad de condiciones.

Esta bacteria podría ayudarte a liberarte del estrés

Desde que nacemos

La colonización microbiana del intestino humano comienza en el nacimiento. Se cree que los intestinos del bebé son estériles o contienen un nivel muy bajo de microbios al nacer, pero el tracto gastrointestinal se coloniza rápidamente durante y después del parto.

Primeros Microbios

A medida que un neonato pasa por el canal de parto está expuesto a la población microbiana de la vagina de la madre. Este proceso influye de manera crucial en el desarrollo de la microbiota intestinal de un bebé.

La microbiota intestinal del bebé experimenta una sucesión de cambios que se correlacionan con un cambio en el modo de alimentación, bien sea lactancia materna o fórmula, y la introducción de alimentos sólidos.

¿Por qué esta mujer desarrolló un "ojo de buey" dentro de ambos ojos?

Colonización

A pesar de las similitudes relativas de la microbiota intestinal en las madres y su descendencia, la sucesión microbiana también está influenciada por numerosos factores externos e internos relacionados con el huésped.

Los factores externos incluyen la carga microbiana del entorno inmediato, el tipo de alimento consumido y los hábitos de alimentación, además de la composición de la microbiota materna.

A medida que la persona va desarrollándose, el microbioma intestinal se diversifica, lo que significa que comienza a contener muchos tipos diferentes de especies microbianas. Contar con un microbioma diversificado se considera buena para la salud

Nuestra comida está contaminada con PFAS, químicos que no se degradan

Metabolismo

La microbiota intestinal es esencial para la digestión y la nutrición, y puede generar nutrientes a partir de sustratos que de otra manera no pueden digerirse por el hospedador.

Almid N

Como la microbiota intestinal codifica un número de genes sustancialmente mayor que su huésped humano, se deduce que es capaz de desempeñar una variedad de funciones metabólicas que los humanos no pueden hacer, o realizan de manera limitada.

Las bacterias intestinales son capaces de producir una variedad de vitaminas, sintetizar todos los aminoácidos esenciales y no esenciales, entre otras funciones. Además, el microbioma proporciona las vías bioquímicas vitales para el metabolismo de los hidratos de carbono no digeribles.

Un número creciente de estudios indican que un microbioma intestinal alterado caracterizado por una menor diversidad y resistencia está asociado con la diabetes tipo 1 y la diabetes mellitus tipo 2.

De forma análoga, las investigaciones han indicado que las interacciones entre la microbiota intestinal y el genotipo del huésped o los cambios en la dieta pueden ser factores cruciales que contribuyen a la obesidad y los trastornos metabólicos relacionados.

Además de tu nariz, tu lengua también tiene la capacidad de "oler"

Protección y desarrollo del sistema inmunológico

El microbioma intestinal también tiene una influencia significativa en cómo funciona el sistema inmunológico. Al comunicarse con las células inmunitarias, el microbioma intestinal puede controlar cómo responde el cuerpo a una infección.

Muchas bacterias intestinales producen compuestos antimicrobianos y compiten por los nutrientes y los sitios de unión en el revestimiento intestinal, evitando así la colonización por patógenos, una acción que se conoce como efecto de exclusión competitiva.

El epitelio intestinal es la interfaz principal entre el sistema inmunológico y el entorno externo. El desarrollo del sistema inmunitario del huésped se ve afectado por interacciones continuas y dinámicas con la microbiota intestinal.

Amazon se asocia con NHS para ofrecer consejos médicos a través de Alexa

Eje intestino-cerebro

El eje intestino-cerebro es un sistema de comunicación que integra la señalización neuronal, hormonal e inmunológica entre el intestino y el sistema nervioso, ofreciendo a la microbiota intestinal una ruta potencial para acceder al cerebro.

En la última década se han logrado avances significativos en el reconocimiento de las formas importantes en que la microbiota intestinal se relaciona con la función cerebral.

Varios estudios han demostrado que las personas con diversos trastornos neurológicos, incluyendo la enfermedad de Parkinson, tienen diferentes especies de bacterias en sus intestinos, en comparación con las personas sanas. Esto sugiere que el microbioma intestinal tiene una influencia directa sobre la salud del cerebro.

Los productos químicos de los protectores solares pueden ingresar al torrente sanguíneo

La microbiota intestinal y otras enfermedades

La creciente evidencia indica que las alteraciones en el microbioma intestinal están implicadas en la patogénesis de una serie enfermedades, síndromes y aberraciones funcionales, incluyendo el cáncer.

Debido a su influencia en el cáncer, el microbioma está recibiendo una atención significativa. Su papel en la respuesta al tratamiento del cáncer se está volviendo cada vez más evidente, y la evidencia sugiere que la modulación del microbioma intestinal puede afectar las respuestas a numerosas formas de terapia contra el cáncer.

Registra tus hábitos alimenticios con una fotografía desde Bitesnap

Una mayor compresión

La microbiota intestinal desempeña un papel fundamental tanto en la salud como en la enfermedad de una persona. En un estado saludable, tiene innumerables funciones positivas; sin embargo, su estado disbiótico se está reconociendo como un factor que interactúa con el metabolismo del huésped y desempeña un papel en una amplia variedad de condiciones patológicas.

Futuros estudios proporcionarán una mayor comprensión de las interacciones huésped-microbioma, y eventualmente, conducir a terapias dirigidas a la comunidad de microbios intestinales, a fin de mantener la salud y tratar una variedad de enfermedades.

Más en TekCrispy