La agencia de transporte público Ile-de-France Mobilités (IDFM) ha lanzado una flota de bicicletas eléctricas para combatir la contaminación en París.

Véligo, es el nombre de la línea de bicicletas lanzadas por compañía, que tiene como objetivo reducir el uso de los vehículos automotores y por ende reducir la contaminación en la ciudad parisina.
Estas nuevas bicicletas eléctricas se inspiran el Velib, el programa de alquiler de bicicletas por hora que funciona en París, pero a diferencia de estas, las Véligo se alquilará por 40 € al mes y los usuarios podrán mantenerlas en casa.

Bicicletas Velib

Con este sistema los empleadores pueden cubrir la mitad de los costos, dejando a los usuarios solo con una factura mensual de 20 €.

Las Veligo pueden correr alrededor de 9 km (6 millas) con peso, incluso con colinas. El programa de seis años tendrá un presupuesto de hasta 111 millones de euros, dependiendo del número de bicicletas, y estará a cargo de un consorcio que incluye al grupo postal de Francia, La Poste.

“Las bicicletas eléctricas tienen un gran potencial”, dijo la jefa de IDFM, Valérie Pécresse. “Ayudará a 200,000 parisinos a descubrir la bicicleta eléctrica y tal vez los inspirará a comprar uno propio”.

Las primeras bicicletas serán lanzadas en septiembre de 2019 con una cuota inicial de 10,000 bicicletas. Pero de obtener resultados alentadores con el programa se espera incrementar la producción a 20.000.

Actualmente solo el transporte en bicicleta, representa el 1,6 por ciento de los viajes diarios en el área de Ile-de-France. Por lo que con este programa podrán aumentar ese numero y motivar a los usuarios a usar este transporte que es mucho mas económico y amigable con el ambiente.

Esta no ha sido la primer bicicleta presentada con fines de preservar el ambiente, en 2017, en China se anunció Smog Free, bicicletas que pueden limpiar el aire gracias a un módulo incorporado en su parte delantera, en medio del manubrio.

Este módulo se encarga de tomar el aire, pasarlo a través de un filtro para eliminar el CO2 (Monóxido de Carbono), y finalmente expulsa el aire limpio hacia la cara del ciclista.

Escribir un comentario