Los murciélagos se alimentan mayormente de polillas; de hecho, estos insectos son su principal fuente de alimentos. Para identificar a sus presas, los murciélagos emplean la ecolocación, un sistema a partir del cual, gracias a una especie de sonar biológico, estos animales pueden calcular la distancia a la que se encuentran los objetos mediante la emisión de los sonidos que se reflejan en estos.

Sin embargo, tras años de evolución, algunas polillas han desarrollado curiosos mecanismos de defensa que les permiten evitar ataques de los depredadores. En particular, un tipo de polillas, desarrollaron una cubierta de pelos que les hace virtualmente invisibles para los murciélagos.

De esta manera las polillas logran escapar del radar de los murciélagos

Con el objetivo de defenderse de sus depredadores principales, algunas polillas han evolucionado desarrollando orejas que pueden detectar las señales ultrasónicas de los murciélagos para escapar de ellos; no obstante, otros tipos de polillas son sordas; aún así, estos insectos han desarrollado curiosos métodos de defensa que les permiten camuflarse.

Específicamente, estas polillas han desarrollado una especie de recubrimiento de sigilo que sirve como camuflaje acústico para evitar ser presas de los murciélagos; para ello, poseen un recubrimiento de pelo en el tórax y en las articulaciones que reduce el eco del sonar de los murciélagos.

Interesado por el fenómeno, Thomas Neil, de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido, desarrolló una investigación. Para ello, se empleó una tomografía acústica, logrando cuantificar la intensidad del eco en las dimensiones espaciales y de frecuencia de dos especies de polillas sordas; adicionalmente, se comparó este mecanismo de defensa entre las polillas y dos especies de mariposas con capacidades auditivos.

De esta manera se observó que el recubrimiento de pelo le a las polillas permite camuflarse del sonar de los murciélagos absorbiendo el sonido; esto representa un camuflaje acústico que ofrece importantes ventajas de supervivencia contra sus depredadores. Para ser específicos, el pelaje de estos insectos fue capaz de absorber hasta un 85% de la energía acústica de los murciélagos.

El pelaje de las polillas absorbe las señales acústicas de sus depredadores

En resumen, tras años de evolución, algunos tipos de polilla han desarrollado un mecanismo de defensa que gira en torno a un recubrimiento de pelo en partes claves de su cuerpo que les permiten camuflarse de sus depredadores; este recubrimiento absorbe una parte considerable del sonido emitido por los murciélagos como parte de su sistema de ecolocación.

Aún más, se observó que cuando está cubierta de pelos era eliminada, los riesgos de detección de las polillas aumentaban hasta en un 38%. Por su parte, cuando se comparó el efecto de eliminar este pelaje en polillas y mariposas, se descubrió que este mecanismo funciona para las polillas, mas no para las mariposas.

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Esto se debe a que la cubierta de pelos de las polillas es más gruesa y densa, lo que les permite gozar de un mejor rendimiento a la hora de absorber la energía acústica de los murciélagos. Mientras que la absorción de las polillas fue de 85%, el de las mariposas apenas alcanzó un 20%.

Finalmente, los investigadores esperan que estos resultados contribuyan al diseño de materiales de mimetización biológica y otros mecanismos de control de ruido, favoreciendo la absorción de sonidos ultrafinos.

Referencia: Stealthy moths avoid bats with acoustic camouflage, (2018). https://doi.org/10.1121/1.5067725