La naturaleza común del ecosistema alrededor de las criptomonedas es, en parte, lo que les da su valor, algo que los académicos llaman “heterogeneidad de la creencia.”

Sin embargo, el sentimiento personal no es suficiente para que los precios se mantengan en alza, de acuerdo con una investigación de Wang Chung Wei, Ph.D; un investigador financiero de la universidad de Queensland en Australia.

Según el investigador, si fuera más fácil apostar en contra de los precios de criptomonedas al vender en corto – es decir, pedir prestado y luego vender un activo con la expectativa de comprarlo posteriormente a un menor valor y obtener ganancia de la diferencia – la mayoría del valor de esos activos se iría a cero.

“La volatilidad diaria del Bitcoin es de alrededor del 4%. Esto es muy alto como para basarse exclusivamente en cambios informacionales en el valor fundamental,” comentó Wei, que habría estudiado previamente si el Tether (USDT), podría ser utilizado para aumentar el precio del Bitcoin.

En este sentido, para investigar una explicación mejor para esta observación, el investigador revisó monedas que la mayoría de las personas consideran que deberían valer 0, es decir; criptomonedas consideradas estafas o de “broma”.

Su última investigación sobre los valores de las criptomonedas, publicada el mes pasado, confirmó una antigua teoría de las finanzas – algo llamado hipótesis de opción de reventa – y eso podría explicar parcialmente por qué las criptomonedas son valoradas de esa manera en la actualidad.

Esta hipótesis contempla que si un activo tiende a favorecer a los participantes más optimistas del mercado (aquellos con apuestas a largo plazo), entonces dos condiciones persistirán: mucho desacuerdo acerca del precio e impedimentos para vender en corto con los activos.

“Ambas condiciones existen en el mercado de las criptomonedas,” concluye Wei. En este sentido, sin formas sencillas de que las personas se vendan en corto, el mercado siempre favorecerá las apuestas a largo plazo.

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