La vida de los recién nacidos puede parecer bastante sencilla; así, pasan la mayor parte del día durmiendo y apenas se despiertan para comer e interactuar un poco con su entorno. En este sentido, puede pensarse que su comprensión del mundo es bastante primitiva.

Sin embargo, nuevas investigaciones han demostrado que los bebés recién nacidos tienen una inteligencia un tanto más sofisticada de lo que se pensaba; sin embargo, este campo de estudio aún se encuentra en pleno desarrollo, por lo que los resultados deben tomarse con ciertas reservas.

Los recién nacidos tienen conceptos de física elemental

Estudiar los procesos cognitivos en los recién nacidos no es una tarea sencilla; como aún no han adquirido la capacidad del lenguaje, resulta difícil saber qué es lo que están pensando. De hecho, hasta cierta edad, los bebés ni siquiera son conscientes de que sus manos están conectadas a su cuerpo, por lo que tienen dificultades de coordinación motora.

No obstante, estas limitaciones no han desalentado a los científicos. Con el afán de explorar las capacidades cognitivas de los recién nacidos, los investigadores han puesto en marcha novedosos métodos; entre ellos se encuentra el estudio de las respuestas de los bebés ante estímulos expuestos en pantallas, el análisis de la focalización de su atención y el uso de electroencefalogramas para evaluar su actividad eléctrica cerebral.

A partir de estos métodos se han hecho grandes descubrimientos que están revolucionando el campo de la cognición infantil; de hecho, se ha observado que los recién nacidos tienen una inteligencia más sofisticada de lo que se creía en el pasado. Obviamente, esto no significa que sean unos pequeños genios; aun así, por ejemplo, se ha demostrado que los bebés tienen ciertas nociones de física elemental.

En este sentido, se ha observado que los bebés recién nacidos son capaces de desarrollar representaciones mentales que les dan un sentido del tiempo. Adicionalmente, estudios han demostrado que los bebés prestan más atención a objetos que, al moverse, traicionan las leyes de la física; esto significa que les resulta extraño cuando estas reglas universales se han roto.

Los recién nacidos tienen nociones de racionalidad y probabilidad

Otro hallazgo interesante es que los bebés pueden demostrar ciertos grados de racionalidad; en un estudio se observó que los recién nacidos se muestran más sorprendidos ante caricaturas que se comportan de forma extraña, como cuando evitan obstáculos que realmente no existen, que ante caricaturas que se comportan de forma normal.

También, se ha demostrado que los bebés tienen algún grado de sentido de probabilidad; en una investigación, un grupo de recién nacidos fue expuesto a una caja con pelotas de colores; específicamente, la mayoría de las pelotas eran rosadas, mientras que unas pocas eran amarillas. Posteriormente, los recién nacidos observaron cuando alguien empezó a sacar las pelotas de la caja.

Al hacerlo, se observó que los bebés mostraban signos de sorpresa cuando una pelota amarilla era sacada de la caja; esto sugiere que los bebés estaban esperando una mayor cantidad de pelotas rosadas, sorprendiéndose cuando no ocurría.

Si bien los resultados son sorprendentes, debemos tener en cuenta que el tema de la cognición infantil es un área de estudio relativamente nueva, por lo que los hallazgos deben ser tomados con ciertas reservas; en atención a esto, los expertos sugieren nuevas investigaciones para corroborar lo obtenido.

De lo que si no queda duda alguna es que los recién nacidos hacen mucho más que comer, dormir y satisfacer sus necesidades básicas; dentro de sus cerebros en desarrollo hay toda una revolución que les permitirá, en un futuro, construir sofisticados conceptos sobre el mundo.

Referencias:

  1. Newborns’ preferential tracking of face-like stimuli and its subsequent decline. https://doi.org/10.1016/0010-0277(91)90045-6
  2. The Cognitive Newborn: A Scientific Update. https://doi.org/10.1111/j.1752-0118.1987.tb01000.x

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