La duración del sueño se ha asociado con una variedad de afecciones para la salud, incluidas las enfermedades cardiovasculares, la obesidad, la diabetes, entre muchos otros. Sin embargo, un aspecto clave de la salud poblacional que ha recibido menos atención, es cómo el sueño se relaciona con el estado real de hidratación.

En este sentido, un estudio realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania encontró una relación entre dormir 6 horas por noche, en vez de las 8 horas recomendadas, y una mayor probabilidad de deshidratación.

El estado de hidratación

La hidratación adecuada es fundamental para el funcionamiento fisiológico y la salud. Las consecuencias a corto plazo del déficit de agua corporal o de una hidratación inadecuada son dolor de cabeza, fatiga, irritabilidad, sequedad de boca, agudeza visual y, en casos graves, pérdida de la función motora y muerte.

Los autores del estudio señalan que dormir seis horas por noche puede afectar el estado de hidratación corporal.

Por lo tanto, identificar los aspectos biológicos y de comportamiento de la vida diaria que estén relacionados con el estado de hidratación, puede ayudar a mejorar el bienestar general y reducir el riesgo de desarrollar enfermedades asociadas con la deshidratación, como la urolitiasis (cálculos renales) y las infecciones del tracto urinario.

A tal fin, el equipo de investigación observó cómo el sueño afectaba el estado de hidratación en más de 20.000 adultos estadounidenses y chinos.

Los participantes del estudio fueron encuestados sobre sus hábitos de sueño y proporcionaron muestras de orina, que fueron analizadas para identificar biomarcadores de hidratación.

En ambas poblaciones, los adultos que informaron haber dormido seis horas, tenían una orina significativamente más concentrada y entre un 16 y 59 por ciento más probabilidades de estar inadecuadamente hidratados, en comparación con los adultos que dormían ocho horas de forma regular durante la noche.

Sistema hormonal afectado

Los investigadores explican que el estado de hidratación es parte de un sistema hormonal que regula la concentración de orina y la conservación del agua corporal.

La hidratación adecuada es fundamental para el funcionamiento fisiológico y la salud.

Una vía fisiológica clave que conecta el estado de hidratación y el sueño, se relaciona con la liberación de la hormona antidiurética del ritmo circadiano conocida como vasopresina.

Investigaciones previas han encontrado que la liberación de vasopresina aumenta en el período de sueño tardío, lo que sirve para ayudar a moderar el estado de hidratación durante el sueño, ya que este es un período en el que la ingesta de agua se inhibe y la pérdida de agua respiratoria aumenta.

Si se interrumpe el período de sueño tardío, los individuos pueden no experimentar esa mayor liberación de vasopresina para la homeostasis del agua corporal, lo que puede aumentar la vulnerabilidad a la deshidratación.

En general, señalan los autores del estudio, si sólo se duerme seis horas por noche, puede verse afectado el estado de hidratación. Los resultados de este estudio sugieren que si no se duerme lo suficiente y se experimenta malestar o cansado al día siguiente, podría ser conveniente tomar agua adicional.

Referencia: Short sleep duration is associated with inadequate hydration: Cross-cultural evidence from US and Chinese adults. Sleep, 2018. https://doi.org/10.1093/sleep/zsy210

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