La amigdalitis es un problema sumamente común en la infancia; en particular, la amigdalitis se trata de la inflamación de dos almohadillas de tejido ovaladas ubicadas en la parte posterior de la garganta, llamadas amígdalas. Esto se debe a algún proceso infeccioso que produce dolor de garganta, dificultades para tragar, sensibilidad en los ganglios linfáticos, entre otros molestos síntomas.

Por lo general, cuando esta enfermedad ocurre varias veces en un corto periodo de tiempo, los médicos suelen recomendar la remoción de las amígdalas; sin embargo, de acuerdo a los resultados de una investigación reciente, es probable que, en la mayoría de los casos, se lleve a cabo este procedimiento de forma innecesaria.

Muchas de las operaciones para extirpar las amígdalas son innecesarias

Una amigdalectomía se trata de un procedimiento quirúrgico relativamente sencillo en el que se extirpan las amígdalas; generalmente, esta cirugía la realiza un otorrinolaringólogo, con una duración de media hora aproximadamente. En este sentido, se corresponde con el tratamiento más frecuente cuando las amígdalas se infectan constantemente, ocasionando malestar en los pacientes.

No obstante, una investigación reciente sugiere que, en siete de cada ocho de estos casos, las amigdalectomías son innecesarias. Para llegar a esta conclusión, un equipo de investigadores de la Universidad de Birmingham analizó los registros médicos de 1,6 millones de niños; a partir de ello se descubrió que tan solo el 11,7% de los pacientes a los que se les extrajeron las amígdalas, necesitaban realmente esta intervención.

Por su parte, los pacientes restantes no cumplían los criterios para justificar la realización de este procedimiento; esto quiere decir que 32.000 niños fueron sometidos a una intervención quirúrgica invasiva que realmente no era necesaria.

Lo que es aún peor, la mitad de los pacientes a los que se les habían extirpado las amígdalas, habían presentado tan solo dos dolores de garganta en un año; adicionalmente, el 10% de los niños habían sido sometidos a la operación a pesar de haber experimentado dolor de garganta una sola vez en el lapso de un año.

Al respecto, los expertos aseguran que esta intervención debe realizarse exclusivamente cuando las infecciones en las amígdalas se hacen crónicas; es decir, cuando se presenta la infección más de siete veces en un año, cinco veces anuales por dos años o tres veces anuales por tres años consecutivos. Si bien existen otros criterios a tener en cuenta, tal como la presencia de apneas obstructivas durante el sueño, el objetivo es evitar las infecciones crónicas.

Extirpar las amígdalas de forma innecesaria puede afectar la salud

A pesar de que existen unas recomendaciones específicas, los investigadores encontraron que muchas de estas cirugías se realizan a pesar de no cumplir los criterios sugeridos. Si bien con el pasar de los años este tipo de intervenciones han disminuido en frecuencia, todavía se realizan a pesar de ser innecesarias.

Tal como demostraron los investigadores, aproximadamente el 90% de estas cirugías son innecesarias. Tan solo en los Estados Unidos, 53.000 niños afrontan una cirugía para remover sus amígdalas cada año; esto podría ocasionar consecuencias negativas para su salud. Las amígdalas forman parte de nuestro sistema inmunológico, pues contienen células que combaten las bacterias, evitando que ingresen al organismo a través de la boca y de la nariz.

Lógicamente, cuando estos órganos se infectan de forma crónica, la mejor recomendación es removerlos; sin embargo, se ha demostrado que los beneficios de estas intervenciones no son realmente duraderos.

Al respecto, se ha encontrado que las amigdalectomías pueden desencadenar problemas respiratorios y aumentar los riesgos de enfermar; se supone que la operación pretende prevenir problemas como estos. Además, la cirugía implica riesgos que, a pesar de ser mínimos, pueden comprometer la salud de los pacientes. Por tanto, los investigadores recomiendan revisar los criterios a partir de los cuales los médicos toman la decisión de extirpar las amígdalas.

Referencia: Incidence of indications for tonsillectomy and frequency of evidence-based surgery: a 12-year retrospective cohort study of primary care electronic records, (2018). https://doi.org/10.3399/bjgp18X699833

Más en TekCrispy