Un estudio ha determinado que la publicidad presente en las aplicaciones móviles para niños tiende a ser manipuladoras y a no tener ningún tipo de regulación. El hallazgo fue de la pediatra Jane Radesky, quien condujo la investigación que encontró prácticas poco éticas en niños menores de 8 años.

Radesky encontró que, normalmente, los videojuegos móviles para niños están diseñados bajo una estructura compleja, pensada más para adultos o niños más grandes y que además están diseñadas para extraer el dinero de sus padres, al solicitar compras dentro del juego.

Entre los 135 videojuegos presentes en la Google Play store que analizó el equipo de Radesky, 129 incluían algún tipo de publicidad como videos que se reproducían en medio del juego para comprar elementos dentro del juego, versiones de prueba del juego que te dejaba jugar un poco y luego pedía pagar un monto para continuar jugando, banners en algún punto del juego para que compren otra aplicación o producto.

Publicidad manipuladora

Radesky expresó que para los niños es particularmente difícil diferenciar entre qué es parte del juego y qué es una publicidad, y que además en los casos en los que son los mismos personajes del juego los que hacen la publicidad, los niños tienden a sentirse más presionados.

Por ejemplo, en el caso del juego de ‘Strawberry Shortcake Bake Shop’ o el de ‘Barbie Magical Fashion’, las protagonistas del videojuego son las que aparecen como las ejecutantes del anuncio publicitario, haciéndoles difícil a los niños decir que no, pues psicológicamente tienden a asociarlos como un amigo o familiar al que normalmente no le dirían que no.

“Este no es un uso apropiado del poder que tienen estos personajes sobre los niños”, advierte Radesky.

Sin regulación, ni control parental

En una estadística delicada que refleja que al menos 42% de los niños menores de 8 años tienen su propia tablet, resulta alarmante que estas aplicaciones no cuenten con ningún tipo de regulación que las prohíba.

La Ley de Protección de la Privacidad En Línea de los Niños –o COPPA, por sus siglas en inglés– solo regulan la privacidad de los menores de edad en todo el mundo el internet, sin embargo, no regula las tácticas de ventas utilizadas por los anunciantes. Y con respecto al control parental, solo hay presencia de los padres cuando los niños llegan a solicitar los datos de alguna tarjeta de crédito para poder pagar algún ítem promocionado en el juego.

Aunque el estudio ha levantado curiosidad en los ámbitos legales, una investigación al respecto podría tomarse años para poder regular estas publicidades, sin embargo, Radesky espera poder informar mejor a los padres sobre los estímulos a los que sus hijos se enfrentan.

Más en TekCrispy