Mudarse a un país diferente es un gran cambio al que hay que acostumbrarse. Mientras la persona se adapta a un nuevo lugar y cultura, su microbioma intestinal también tiene que lidiar con los cambios en las bacterias debido a la dieta, el estilo de vida y otros factores ambientales.

Un nuevo estudio sugiere que la migración puede afectar profundamente a las bacterias que viven en el tracto digestivo, con importantes implicaciones para nuestra salud.

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Para comprender mejor estos cambios, un equipo de investigadores de la Universidad de Minnesota realizó un estudio para examinar a inmigrantes chinos y tailandeses que se mudaron a los Estados Unidos.

Pérdida de diversidad

A tal fin, los investigadores reclutaron más de 500 mujeres para participar en el estudio; un grupo vive en su país originario, otras nacieron en Asia y luego se mudaron a Estados Unidos y otras nacieron en Estados Unidos de padres inmigrantes.

Investigadores sugieren que la migración puede afectar profundamente a las bacterias que viven en el tracto digestivo.

Los investigadores analizaron los hábitos alimenticios, los microbios intestinales y el índice de masa corporal de los inmigrantes antes y después de mudarse hacia el oeste.

Estos análisis revelaron que después de la inmigración, uno de los cambios más notables fue la pérdida de diversidad en sus bacterias intestinales.

Además, esta pérdida ocurrió de seis a nueve meses después de que se mudaron a los Estados Unidos. Los investigadores se refieren a este fenómeno como la “occidentalización del microbioma”, ya que las bacterias intestinales de los inmigrantes comenzaron a parecerse mucho a las de los estadounidenses de raza blanca.

Los investigadores notaron que la mayoría de los participantes que viven en los Estados Unidos aumentaron de peso durante el curso del estudio.

Bacteroides es un género de bacteria que favorece la digestión de las grasas y proteínas de los animales.

Esta tendencia no resulta sorprendente ya que investigaciones anteriores han demostrado que las personas que se mudan a Estados Unidos son propensas al aumento de peso poco saludable. Sin embargo, sigue sin estar claro si los cambios en las bacterias intestinales conducen a la obesidad o viceversa.

La dieta es determinante

La combinación de especies que conforman el microbioma intestinal está fuertemente influenciada por la dieta, por lo que las personas de diferentes partes del mundo tienden a tener diferentes bacterias.

Los tractos digestivos occidentales comúnmente contienen muchas especies de Bacteroides, que son buenos para digerir las grasas y proteínas de los animales. Por su parte, las entrañas de las personas con dietas no occidentales tienden a estar dominadas por las especies de Prevotella, que son buenas para digerir la fibra de las plantas.

El nuevo estudio reveló que las cepas de bacterias de los países nativos de los inmigrantes, particularmente las especies de Prevotella, se perdieron por completo, al igual que las enzimas principales para digerir importantes fibras de plantas.

Los autores del estudio resaltan la relevancia de sus hallazgos y señalan que debido al aumento de la inmigración actual, se deben realizar más estudios para comprender cómo combatir los cambios en la salud intestinal y las condiciones de salud asociadas.

Referencia: US Immigration Westernizes the Human Gut Microbiome, Cell, 2018. https://doi.org/10.1016/j.cell.2018.10.029

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