Un grupo de científicos suizos de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, mejor conocida como ETH Zurich, han creado lo que parece ser el catéter robótico más pequeño del mundo, que permitirá a los médicos realizar cirugías poco invasivas y exploraciones complejas dentro del cuerpo humano.

De esta forma, los conocidos riesgos de lesiones en las cirugías exploratorias se reducirían considerablemente, sobre todo en el caso de pacientes que sufren del corazón, según un comunicado publicado el miércoles por ETH Zurich.

Actualmente, los pacientes con arritmia cardíaca son sometidos a procedimientos mínimamente invasivos con el fin de extirparles pequeñas secciones del corazón que generan impulsos eléctricos dañinos. Para ello, los cirujanos insertan un catéter en una vena del corazón y generan calor para remover las secciones deseadas.

Usualmente, este procedimiento requiere que la punta del catéter sea doblada manualmente con un cable de tiro que está dentro del propio catéter. De esta manera, se logra pasar la punta del catéter por los vasos sanguíneos con gran precisión. Más allá de esto, la limitación principal es que una vez dentro, el catéter solo tiene dos posibilidades de movimiento: izquierda o derecha.

Ahora, el nuevo catéter dirigible creado por ETH Zurich cuenta con una punta magnética que puede ser controlada desde un ordenador mediante un campo magnético externo, evitando que sea manejada manualmente como hasta ahora. Esto abre la posibilidad de que la zona frontal del catéter pueda moverse en cualquier dirección y con mucha más precisión.

Los investigadores aseguran que este catéter puede ser dirigido a través de zonas más complejas que los catéteres convencionales, ya que al no necesitar un cable de tracción, puede adaptar su forma a vasos sanguíneos delgados. Por ellos se afirma que se trata del catéter robótico más pequeño del mundo.

Asimismo, la rigidez de la punta del catéter puede ser ajustada, debido a que el dispositivo cuenta con una aleación en su estructura habilitada en tres secciones. La posibilidad de alimentar los cables de cobre finos del catéter permite así que las secciones del mismo se calienten y sean más flexibles.

Los investigadores de ETH Zurich revelaron que su tecnología también podría ser utilizada por los miles de proveedores de catéteres existentes en el mundo, como una solución más segura y efectiva para los pacientes.

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