Constantemente estamos expuestos a múltiples estímulos sensoriales; en esa avalancha de estímulos, algunos nos resultan más desagradables que otros. Gracias a diversos estudios, investigadores han identificado cuáles son las cosas que más desagradan a las personas; en este caso, revisemos cuales son los sonidos más desagradables según la ciencia.

Para comprender este fenómeno, un equipo de investigadores evaluó las respuestas cerebrales de un grupo de personas mientras escuchaban diversos sonidos; en la misma línea, se les solicitó su opinión sobre estos sonidos. De esta manera, desarrollaron una categorización de los sonidos más desagradables.

¿Cuáles son los sonidos más molestos?

Hay sonidos que, de forma frecuente, desagradan a muchas personas por igual; entre ellos podríamos pensar en uñas arañando una pizarra o el sonido que hacen las personas al masticar. Sin embargo, la lista desarrollada por los científicos, puede no ser tan obvia como parece.

Tal como se mencionó anteriormente, a fin de identificar cuáles son los sonidos mas desagradables para las personas, un equipo de neurocientíficos provenientes tanto del Reino Unido como de Alemania, evaluaron las respuestas cerebrales de un grupo de personas mientras eran expuestas a una variedad de sonidos.

En particular, se trabajó con 16 personas que fueron sometidas a una resonancia magnética a fin de evaluar sus respuestas cerebrales ante 74 sonidos distintos; luego de esto, los investigadores le preguntaron a los participantes sobre su experiencia; es decir, cada participante debió calificar los sonidos desde los más desagradables hasta los menos molestos.

En función de esto se descubrió que el sonido más desagradable de todos fue el del chillido de la fricción de un cuchillo sobre una botella, seguido por un sonido similar pero, en este caso sería el de un tenedor arañando un vaso. El tercer lugar de esta categorización fue ocupado por el sonido de la tiza sobre una pizarra; consecuentemente, el sonido de una regla sobre una botella ocupó el cuarto lugar.

En la misma línea, los sonidos siguientes de la lista de los más desagradables fueron clavos en una pizarra, gritos femeninos, herramientas eléctricas como una amoladora angular o un taladro, el chirrido de un freno de bicicleta y el llanto de un bebé.

¿Por qué son tan desagradables estos sonidos?

El llanto de bebé fué uno de los sonidos más desagradables según el estudio.

Por otro lado, de los 74 sonidos emitidos, los que resultaron menos desagradables para los participantes fueron los aplausos, las risas de un bebe, truenos y el sonido de agua fluyendo. Tras analizar los resultados, se descubrió que los sonidos más desagradables se asocian a una mayor activación de un área cerebral, llamada amígdala, cuya función se relaciona a las respuestas de ataque y huida ante cualquier amenaza.

Específicamente, además de la característica activación de la corteza auditiva a nivel cerebral, se observó que los sonidos más molestos estaban asociados a una mayor activación de la amígdala cerebral; en pocas palabras, la activación de esta estructura fue directamente proporcional a lo molestos que resultaban los sonidos. Adicionalmente, se encontró que los sonidos más perturbadores coincidían con un rango de frecuencia de entre 2.000 y 5.000 Hz, lo que quiere decir que eran bastante agudos.

Dados los resultados, los investigadores sugieren que este fenómeno tiene una base biológica y evolutiva. En este sentido, teniendo en cuenta los patrones de activación cerebral observados junto al rango de frecuencia particular que generó mayor sensibilidad, se cree que el ser humano evolucionó de forma que estos sonidos resulten intrínsecamente desagradables como parte de respuestas de alarma y supervivencia.

Finalmente, los investigadores planean estudiar a fondo el fenómeno a fin de analizar las interacciones entre la amígdala y la corteza auditiva; esto podría traer resultados prometedores en torno a problemas tales como la migraña en los que la percepción de sonidos desagradables se agudiza.

Referencia: Features versus Feelings: Dissociable Representations of the Acoustic Features and Valence of Aversive Sounds. https://doi.org/10.1523/JNEUROSCI.1759-12.2012

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