Si bien las cucarachas son consideradas unos de los animales más desagradables, estos insectos también pueden ser víctimas de la naturaleza; en este sentido, las cucarachas son los huéspedes perfectos para que una especie de avispas deposite sus huevos; esto convierte a la cucaracha en una especie de zombi que luego es devorada por las larvas.

Sin embargo, las cucarachas han desarrollado un mecanismo de defensa para evitar que esto suceda; en este caso particular, una patada puede ser la diferencia entre la vida y una terrorífica muerte.

¿Cucarachas zombi?

La avispa esmeralda hembra utiliza a las cucarachas para completar su ciclo de vida; para ello, emplean un mecanismo bastante sofisticado. En primer lugar, pican a la cucaracha, inoculando el veneno que paraliza su sistema nervioso central; luego de ello, vuelven a picarla, pero esta vez en el cerebro.

En este segundo picotazo inoculan una sustancia que inhibe las vías dopaminérgicas de las cucarachas; esto hace que estos insectos entren en un estado zombi, quedado a total disposición de la avispa. De esta manera, la cucaracha pierde sus reflejos y su autonomía, por lo que la avispa la dirige hacia su nido, donde le inocula sus huevos en el interior.

Una vez que ocurre esto, la avispa mantiene a la cucaracha durante una semana dentro de su nido; a medida que pasan los días, las larvas van naciendo y se van alimentando de la cucaracha. Luego de aproximadamente seis semanas, una avispa esmeralda adulta emergerá del interior de este insecto.

Aquí podemos observar cómo una avispa esmeralda emerge del cadáver de una cucaracha.

Interesado en este fenómeno, Ken Catania, un Profesor de Ciencias Biológicas de la Universidad de Vanderbilt, decidió llevar a cabo una investigación; en específico, prestó especial atención a los comportamientos de defensa de las cucarachas contra las avispas.

Para hacerlo grabó videos con una cámara de velocidad ultralenta de cucarachas defendiéndose de las avispas; de esta forma descubrió que antes de que las avispas se colocasen en posición de ataque, las cucarachas usan un golpe rápido con una de sus patas traseras a fin de defenderse.

Las cucarachas se defienden del ataque de la Avispa Esmeralda

Las cucarachas adultas pueden defenderse del ataque de las avispas esmeralda.

En resumen, al grabar el comportamiento de las cucarachas ante el ataque de la avispa esmeralda, Catania descubrió que estas le proporcionan una patada a las avispas con el objetivo de defenderse; para ello emplean una de sus patas traseras, donde tienen una especie de espinas de defensa.

Lo mejor de todo es que este mecanismo de defensa funcionó en un 63% de los casos; sin embargo, esta efectividad solo fue observada en las cucarachas adultas; en este sentido, las cucarachas más jóvenes fallaban al defenderse, obteniendo, en la mayoría de los casos, una picadura en el cerebro.

Así, las cucarachas cuentan con un arsenal de comportamientos que les permiten evitar convertirse en zombis a merced de las avispas esmeraldas. En un primer momento adoptan una posición similar a la postura “en guardia” del esgrima, permitiéndoles rastrear el posible ataque de la avispa. Posteriormente, estos insectos lanzan patadas con sus patas traseras dirigidas hacia la cabeza y el cuerpo de la avispa, logrando que ésta desista de su cometido. Finalmente, por lo general, la avispa se da cuenta de que hay otros insectos más pequeños y menos problemáticos, por lo que va a por ellos.

Referencia: How Not to Be Turned into a Zombie, (2018). https://doi.org/10.1159/000490341

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