Para muchos, Halloween, o la noche de brujas, es la noche más escalofriante del año. Esta es una noche en la que las personas tienen el permiso de creer en fantasmas, vampiros, hombres lobo y, en general, cualquier espanto; de hecho, hasta se dan el lujo de personificarlos. Esta fiesta, celebrada el 31 de octubre de todos los años, tiene su origen en la antigua fiesta celta del fin del verano, llamada Samhain.

Así, año tras año, las personas se preparan para celebrar el miedo; es una noche en la que los hogares se convierten en auténticas casas del terror y los niños vagan por las calles pidiendo dulces; siendo una celebración tan inusual, no resulta extraño que, sobre la noche de Halloween, se ciernan algunos mitos, unos más terroríficos que otros; revisemos los más destacados.

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Los dulces de Halloween pueden ser mortales

En Halloween, los niños tienen la posibilidad de disfrazarse de sus personajes favoritos y recorrer las calles recogiendo dulces de los vecinos; esto puede parecer una diversión sana, sin embargo, en torno a la actividad se ha creado un mito, quizás el más difundido respecto a la noche de brujas. La leyenda dice que algunos adultos, bastante malintencionados, colocan cualquier cantidad de objetos y sustancias peligrosas en los dulces, para hacerle daño a los niños.

Así, muchos padres preocupados, revisan los dulces recogidos por los niños en busca de hojas de afeitar, agujas e indicios de haber sido envenados. En este sentido, se tiene la creencia de que algunos adultos sádicos intentan dañar a los niños con dulces alterados de forma peligrosa. Sin embargo, esto no es más que un mito urbano.

Según Joel Best, un Profesor de Sociología y Justicia Penal en la Universidad de Delaware, este mito se remonta al año de 1958; no obstante, el único caso reportado de un incidente como este se trata de el de un hombre, llamado Ronald Clark O’Bryan, quien, en la noche de brujas de 1974 puso cianuro en los dulces de su hijo, Timothy O’Bryan, de ocho años, ocasionándole la muerte. Así, el hombre se ganó apodos tales como “Candy Man” y “El hombre que mató Halloween”. Finalmente Ronald Clark O’Bryan, fue ejecutado por su crimen 10 años más tarde.

Aún así, desde esa fecha, no se tienen otros reportes comprobados de niños que hayan sido heridos o asesinados por dulces alterados al cumplir con las tradiciones de Halloween; por lo tanto, no se trata más que de una leyenda urbana que sirve para asustar a los niños y mantenerlos alerta de lo que pudiese ocurrir.

En Halloween los niños se vuelven malvados

Este mito es similar al anterior, solo que, en lugar de hablar del sadismo de los adultos, gira en torno a la maldad infantil. Específicamente, la sabiduría popular reza que, cuando los niños se disfrazan en la noche de Halloween, especialmente al personificar figuras de ultratumba, empiezan a comportarse de forma malvada, haciendo travesuras que, si bien pueden ser inocentes, también pueden implicar una elevada suma de crueldad.

Al respecto, diversas investigaciones han demostrado que cuando los niños usan disfraces y, al mismo tiempo, realizan actividades grupales, tales como buscar dulces, se puede producir un fenómeno conocido como desindividuación.

La desindividuación es un proceso psicológico que explica lo que ocurre cuando, al pertenecer a un grupo, las personas se preocupan menos por las consecuencias de sus acciones; por lo tanto, es más probable que empiecen a hacer cosas que, por lo general, no harían si estuviesen solas.

En síntesis, cuando esto ocurre, los individuos pierden momentáneamente su identidad personal y empiezan a actuar conforme lo hace el grupo de personas con las que se encuentra. De esta manera, es posible que durante Halloween, los niños se comporten de forma un poco distinta a lo normal. Sin embargo, esto no es tan extremo como para afirmar que Halloween hace que los niños sean malvados.

Si bien durante la celebración los niños pueden comportarse de forma distinta, tampoco es que se convertirán en almas corruptas y malignas.

Todas las noches de Halloween hay luna llena

Quizás para añadirle un poco más de misticismo a esta celebración, las personas suelen creer que la noche de Halloween siempre está iluminada por una luna llena; al respecto, debemos tener en cuenta que, por lo general, las noches de luna llena suelen relacionarse con temas supersticiosos. No por nada, la luna llena se ha asociado a criaturas sobrenaturales, tales como los hombres lobo.

Sin embargo, las probabilidades de que la luna llena coincida con la noche de Halloween son bastante bajas. Sobre esto, es imperante tener presente que el ciclo lunar dependen del cambio de posición de la luna, respecto a la Tierra y el Sol, repitiéndose periódicamente cada 29 días aproximadamente.

De hecho, siguiendo las predicciones del Centro Meteorológico de Chicago, la última vez que una luna llena iluminó la noche de Halloween fue en 2001; por su parte, la próxima vez que disfrutaremos de una situación similar será en el año de 2020.

Halloween es una festividad exclusivamente estadounidense

Al pensar en Halloween, es probable que lo primero que se nos venga a la mente sea una imagen de estadounidenses celebrando la festividad; de esta manera, se tiene la creencia de que el Halloween es una fiesta única y típicamente norteamericana. Sin embargo, esto no es cierto.

Las raíces de esta festividad pueden encontrarse en la Irlanda precristiana, que, más adelante, con la llegada de esta religión, se transformó en la víspera del Día de Todos los Santos; esto significaba que se realizaban banquetes y se encendían las hogueras para darle la bienvenida a las almas errantes que se mezclaban entre los vivos para celebrar el fin del verano. Así, se trataba de una celebración familiar que aún se celebra en Irlanda.

De hecho, fueron pocos los colonos que, al llegar a América, conservaron esta tradición; más bien, los inmigrantes irlandeses que llegaron a Estados Unidos en el siglo XIX fueron los responsables de llevar sus tradiciones de Halloween al mencionado país.

En Halloween se hacen rituales de sacrificio de gatos negros

Para muchos, la noche de Halloween representa un peligro para los gatos negros; sobre este tema, para nadie es un secreto que los gatos negros están asociados a varias supersticiones. En esta línea, se cree que durante la noche de brujas muchas personas someten a estos animales a torturas y rituales de sacrificio.

Aún más, bajo esta premisa, muchos refugios de animales suspenden las adopciones de gatos negros antes de Halloween y las reanudan unos días después de la festividad. Así, las preocupaciones en torno a las torturas de gatos negros y demás rituales durante la noche de Halloween tienen su origen entre las décadas de los ochenta y los noventa; en este momento, los temores respecto a cultos satánicos y rituales de brujería estaban en pleno apogeo.

De esta forma, se desarrolló la creencia de que, las noches del 31 de octubre, los gatos negros corren un serio peligro. Sin embargo, la Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad contra los Animales, plantea que si bien los animales corren el riesgo de convertirse en victimas de bromas, no hay evidencias para considerar que los gatos negros corran un peligro real.

Aún más, los expertos aseveran que no hay razones para pensar que haya una mayor cantidad de rituales satánicos o de brujería en torno a los gatos negros durante la noche de Halloween. No se trata más que de una leyenda urbana.

Halloween es un día peligroso para los perros de raza pitbull

Manteniéndonos en el campo de los animales y la noche de brujas, tenemos el siguiente mito. En este caso, se trata de un mito reciente, cuyo origen puede situarse en el año 2012, que reza que el 31 de Octubre, además de celebrarse Halloween, se celebra el “Día Nacional de Matar a un Pitbull”.

Así, muchas personas recibieron correos electrónicos en los que se instaba a los dueños de perros de esta raza a mantener a sus mascotas en sus casas, ya que un colectivo de personas tenía planes de asesinar a todos los pitbulls que pudieran. Esto creó una especie de pánico colectivo que ha perdurado hasta la fecha, por lo que muchos dueños de esta raza de perros temen que sus mascotas vayan a sufrir algún daño durante esta festividad.

Sin embargo, esto no fue más que una broma de mal gusto que se salió de control; en un principio, la jugarreta estaba dirigida a un político de Missouri que estaba empeñado en promover marcos legales más estrictos en torno a la tenencia de mascotas; así, la broma de salió de las manos de sus autores, llegando a conformarse este extraño mito.

Halloween es una celebración satánica

Muchas personas se rehúsan a celebrar Halloween alegando que se trata de una celebración satánica; de esta manera, algunos líderes religiosos se han plantado eufóricamente contra esta festividad, calificandola como un ritual demoníaco. Esto se debe a que la celebración está relacionada a costumbres paganas y druídicas; sin embargo, el diablo no tiene nada que ver con esto.

Tal como se mencionó, el origen de Halloween se remonta a un antiguo festival celta llamado Samhain en el que se celebraba la cosecha y el fin del verano. Por tanto, las raíces de esta festividad datan de tiempos en los que el satanismo ni siquiera existía. De hecho, el satanismo es, en su esencia, una creación cristiana, que resulta incompatible con el politeísmo de la comunidad celta.

Quizás, los fanáticos religiosos conecten Halloween con el satanismo a raíz de dos fiestas católicas que se celebran en los días subsecuentes; a saber la el Día de Todos los Santos, el primero de noviembre y el Día de los Difuntos, el 2 de noviembre. Sin embargo, no hay razones objetivas para relacionar la noche de brujas con el satanismo.

Durante la noche de Halloween los muertos vuelven a la vida

Uno de los más grandes temores en Halloween es la resurrección de los muertos. Sin embargo, por obvias razones, esto es totalmente imposible. La base histórica de este mito yace en los celtas, quienes consideraban que la noche del 31 de octubre, los muertos salían de sus tumbas para celebrar el fin de la cosecha.

Más adelante, el cine se encargó de popularizar esta idea; aún así, no existe ningún caso registrado de que, efectivamente, algún difunto pudiese volver a la vida.

Halloween se trata de tallar calabazas

Una de las tradiciones más típicas de Halloween implica tallar calabazas a modo de linternas con curiosos diseños. Sin embargo, originalmente, no se empleaban calabazas, sino nabos.

En particular, los celtas tallaban nabos y les colocaban una vela en su interior, a modo de representación de un alma atrapada en el purgatorio; así, se trataba de un ritual en el que las personas iban de casa en casa solicitando comida a cambio de oraciones por las almas errantes de los difuntos.

Halloween sólo son disfraces y dulces

En la actualidad, Halloween se trata de disfrazarse e ir de casa en casa pidiendo dulces; al respecto, muchos consideran que esto se remonta a los celtas, ya que, para la época, las personas ayunaban como forma de depuración espiritual, además de aplacar espíritus y entres sobrenaturales errantes.

Adicionalmente, con el pasar del tiempo, las personas empezaron a disfrazarse de estas criaturas con dos fines; en primer lugar, se supone que esto las alejaría y, además, al realizar payasadas, recibían alimentos y bebidas.

Sin embargo, de acuerdo a Tad Tuleja, experto en folklore, la costumbre de pedir golosinas no se remonta a estas tradiciones. Según sus planteamientos, este hábito se desarrolló en los Estados Unidos como parte de un esfuerzo de los gobernantes en los años 30 y 40 para que las personas dejaran de extralimitarse con las travesuras en Halloween.

Adicionalmente, esta práctica se popularizó después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se dejó de racionar el azúcar y el crecimiento de los urbanismos hizo que fuese más sencillo ir de casa en casa para recibir algunos dulces.

Referencias:

  1. Effects of deindividuation variables on stealing among Halloween trick-or-treaters. http://dx.doi.org/10.1037/0022-3514.33.2.178
  2. The Razor Blade in the Apple: The Social Construction of Urban Legends. https://doi.org/10.2307/800777

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