Si bien se ha utilizado principalmente para producciones cinematográficas y teatrales, la sangre falsa se usa para otros fines, como el entrenamiento de paramédicos o para el análisis de patrones de salpicaduras de sangre.

La primera sangre falsa utilizada en las producciones audiovisuales era en realidad jarabe de chocolate. Debido a que las películas eran a blanco y negro, sus productores no tenían que preocuparse por el color, pero una vez que las pantallas reprodujeron imágenes coloridas, contar con sangre falsa realista se convirtió en un verdadero desafío.

Emular sangre no es un asunto sencillo

La sangre real cambia sus características dependiendo de qué tan reciente es una herida. La sangre más vieja es más oscura y espesa que la sangre fresca, que es más clara y fluida.

En la actualidad hay muchas variedades de sangre falsa disponible en el mercado.

Emular la sangre es más complejo de lo que pudiera pensarse; a veces termina siendo demasiado brillante o muy púrpura, o demasiado líquida o espesa. Muchos cineastas han afrontado este reto haciendo sangre falsa maravillosamente realista.

Hay muchas consideraciones a tener en cuenta cuando se trata de sangre falsa, que ha recorrido un largo camino desde los días del jarabe de chocolate o la clásica combinación de jarabe de maíz y tinte rojo.

Varias recetas diferentes se han desarrollado a lo largo de los años a medida que las producciones pasaban del teatro al cine y la televisión. Para finales del siglo IXX, en los teatros parisinos se utilizaba un pigmento rojo que se obtenía de hervir algunos insectos, mayormente el insecto de la cochinilla.

Ya para las décadas de 1960 y 1970, el farmacéutico británico, John Tynegate popularizó una formulación que fue muy utilizada en las producciones cinematográficas de la época. La receta, conocida mucho después, incluía jarabe dorado, agua tibia, colorante rojo, algunas gotas de colorante azul y amarillo, y harina de maíz.

La más utilizada

Sin embargo, la receta más famosa de sangre escénica proviene de Dick Smith, un artista de maquillaje de Hollywood ya fallecido. Esta formulación fue la utilizada en clásicos como El exorcista, Taxi Driver y El padrino.

Aunque se usa principalmente para producciones cinematográficas y teatrales, la sangre falsa también se utiliza para otros fines, como el análisis de patrones de salpicaduras de sangre, utilizado por los especialistas forenses.

La receta de Smith incluía óxido de zinc, colorante rojo y amarillo, agua, jarabe de maíz blanco y una sustancia venenosa utilizada en la industria fotográfica conocida como Kodak Photo-Flo.

La sangre de Smith, como se conocía a la popular formulación, sirvió de fundamento para el desarrollo de una gran variedad de versiones.

Para la sangre que brota de la boca de un actor, algunas nuevas fórmulas saben a menta y son seguras para la ingestión. Otra sangre es fácilmente lavable, algo que importa mucho cuando una obra teatral está en el escenario por semanas.

En la actualidad hay muchas variedades de sangre en el mercado; existen formulaciones de sangre ocular, sangre de boca, sangre de pulmón, sangre seca vieja e incluso sangre para diferentes tonos de piel.

Pero el desarrollo de nuevas tecnologías y la evolución de los efectos especiales parecen llevar a la sangre falsa a entrar en un proceso de coagulación, al menos para producciones de cine y televisión. Cada vez más la sangre virtual, hecha puramente de píxeles, se está convirtiendo en el método de elección para los directores.

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