Los textos básicos de anatomía humana indican que existen dos grandes conjuntos de ligamentos en el tobillo; a saber, el ligamento colateral lateral, del lado de la articulación, que se compone por tres fibras independientes; por su parte, se encuentra el ligamento colateral medial o también llamado deltoideo.

Sin embargo, de acuerdo a una investigación reciente, a esta lista hay que agregarle una nueva estructura anatómica: el ligamento fibulo talocalcaneal lateral. Esto cambiaría la aproximación médica actual hacia el tobillo y las lesiones en esta articulación.

Una nueva estructura anatómica en el tobillo

Los tejidos que suelen lesionarse con mayor frecuencia en el ser humano son los ligamentos laterales del tobillo; en este sentido, las molestias más comunes suelen ser los esguinces de tobillo; lo que es aún peor es que las personas que sufren estas lesiones suelen experimentar un dolor persistente en la zona, además de tener mayores probabilidades de sufrir nuevamente un esguince. Hasta el momento esto no tenía una explicación médica.

De acuerdo a la investigación, existe una conexión entre esta nueva estructura y las fibras del fascículo inferior, pertenecientes al ligamento talofibular anterior; adicionalmente, se conectan al ligamento calcaneofibular, del ligamento colateral lateral. Así, todo parece indicar que la estructura recién descubierta se corresponde con una unidad funcional.

En otras palabras, los investigadores sugieren que estos dos ligamentos conforman una estructura anatómica individual; así, la estructura fue denominada ligamento lateral fibular talocalcaneal. Esto concuerda con registros que demuestran buenos resultados tras la reparación independiente del ligamento talofibular anterior cuando hay lesiones en esta zona y en el ligamento calcaneofibular.

¿Qué implicaciones tiene este descubrimiento?

Esto explicaría por qué, en algunos casos, el dolor persiste luego de un esguince a pesar del tratamiento médico.

En resumen, al diseccionar con sumo cuidado la cápsula articular en el tobillo, los investigadores identificaron un complejo intraarticular en el ligamento talofibular; específicamente, esta estructura se compone por los fascículos superior e inferior, ubicados dentro de la articulación y fuera de ella; el inferior, sumado al ligamento y a los tejidos calcáneo fibulares, forma el complejo fibulotalocalcaneo que, posteriormente, sería una estructura extraarticular.

Este descubrimiento podría tener implicaciones en el abordaje de las lesiones en el tobillo; en este sentido, se plantea que el comportamiento posterior a una lesión se podría asemejar al ocurrido en otros ligamentos intraarticulares que no cicatrizan, ocasionando problemas de estabilidad y requiriendo de una intervención quirúrgica.

De esta manera, se favorece la comprensión del dolor persistente que sufren los pacientes luego de un esguince, a pesar del tratamiento médico. Teniendo en cuenta que este tipo de ligamentos no cicatrizan, la inestabilidad resultante sería responsable del dolor y las incomodidades.

Finalmente, los investigadores descubrieron que esta estructura anatómica en el tobillo recién descubierta, no se corresponde con una estructura isométrica, sino que se relaja cuando el pie adopta una flexión dorsal y se tensa ante la flexión plantar. Esta característica le diferencia del resto de los conjuntos de ligamentos en el tobillo.

Referencia: The lateral fibulotalocalcaneal ligament complex: an ankle stabilizing isometric structure, (2018). https://doi.org/10.1007/s00167-018-5188-8

Más en TekCrispy