El té verde, obtenido de las hojas de Camellia sinensis, es ampliamente utilizado por los beneficios potenciales para la salud que se le atribuyen, como la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares, la prevención del cáncer, el fortalecimiento del sistema inmunológico y la pérdida de peso.

Sin embargo, investigaciones científicas proporcionan evidencia de importantes riesgos para la salud relacionados con el consumo de altas dosis de té verde, específicamente daño hepático.

Si bien ha habido algunos estudios que confirman los beneficios del té verde, la evidencia clínica en humanos es limitada. No obstante, toda una industria ha florecido a su alrededor, llevando al desarrollo y comercialización de suplementos de té verde de altas dosis.

Las infusiones son seguras

Las catequinas son sustancias presentes naturalmente en el té verde, la más abundante de las cuales es el galato de epigalocatequina (EGCG). Los resultados de varios estudios muestran posibles vínculos entre el consumo de EGCG en infusiones y suplementos alimenticios elaborados a base de té verde y daño hepático.

Los suplementos alimenticios elaborados a base de té verde, también llamados extractos de té verde, proporcionan una ingesta diaria de EGCG de hasta 1.000 mg

Los científicos han encontrado que no hay indicios de daño hepático asociados a las infusiones de té verde, incluso después de un consumo elevado, y que los pocos casos de daño hepático reportados en seres humanos probablemente se deben a reacciones raras e impredecibles.

Por lo tanto, los expertos consideraron que las catequinas de infusiones de té verde elaboradas con agua caliente, y las bebidas de té verde instantáneas son generalmente seguras.

Sin embargo, en estudios realizados con voluntarios bajo supervisión médica, los suplementos alimenticios elaborados a base de té verde, también llamados extractos de té verde, los cuales proporcionan una ingesta diaria de EGCG que varía de 5 a 1.000 mg, se encontró una relación con signos iniciales de daño hepático, específicamente cuando la dosis supera los 800 mg al día.

El té verde, obtenido de las hojas de Camellia sinensis, es ampliamente utilizado por los beneficios para la salud que se le atribuyen

No entrar en pánico

Aunque la evidencia es clara, los investigadores indican que las personas que actualmente toman estos suplementos concentrados no deben entrar en pánico, pero recomiendan consultar a un médico en caso de que tengan o sospechen problemas hepáticos preexistentes, o si presentan síntomas de enfermedad hepática, como coloración amarillenta de la piel y los ojos, náuseas, orina oscura y cansancio inusual; en tal caso, deben suspender su uso y solicitar asistencia.

Para mejorar la protección del consumidor, los investigadores recomiendan que se realicen más estudios sobre los efectos de las catequinas del té verde, así como un etiquetado más claro de los productos de té verde, en particular los suplementos alimenticios, con respecto al contenido de catequina y sus posibles riesgos para la salud.

En general, los expertos señalan que se debe disuadir a las personas a que utilicen suplementos herbales o dietéticos que contengan mezclas complejas y se les debe recomendar que su uso se realice bajo la supervisión de profesionales de la salud.

Referencias:

Liver-related safety assessment of green tea extracts in humans: a systematic review of randomized controlled trials. European Journal of Clinical Nutrition, 2016. https://doi.org/10.1038/ejcn.2016.78

Hepatotoxicity of green tea: an update. Archives of Toxicology, 2015. https://doi.org/10.1007/s00204-015-1521-x

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