En el año 1981 la nave espacial Voyager reveló una misteriosa e icónica estructura hexagonal ubicada en la troposfera sobre polo norte de Saturno. Desde entonces, ha sido observada por el telescopio espacial Hubble y otros observatorios terrestres.

Utilizando datos recopilados por la ya desaparecida nave espacial Cassini, un equipo internacional de científicos ha revelado una nueva e interesante característica en el polo norte de Saturno: un vórtice de forma hexagonal que aparece lo alto de la atmósfera del gigante gaseoso.

Inusual forma hexagonal

Los científicos han estado investigando la inusual nube hexagonal en el polo norte de Saturno desde que la estructura se descubrió a principios de los años ochenta, pero lo curioso de esto es que los huracanes, que se encuentran a una altura mucho mayor, también son hexagonales, al igual que la formación de nubes subyacente.

La misteriosa e icónica estructura hexagonal ubicada en el polo norte de Saturno fue descubierta en 1981 por la sonda Voyager.

Los hallazgos sugieren dos posibilidades: la primera es que el vórtice hexagonal conocido anteriormente, que se ve mucho más abajo en las nubes de Saturno, es en realidad una estructura elevada que se encuentra mucho más alto de lo que se pensaba anteriormente, posiblemente a una distancia vertical de cientos de kilómetros.

La segunda posibilidad es que se trata de dos vórtices hexagonales idénticos que se han generado independientemente a diferentes altitudes.

El hexágono es esencialmente un sistema giratorio de corrientes de aire y clima turbulento que ha durado décadas y no muestra signos de disminuir.

El investigador Leigh Fletcher, autor principal del estudio y catedrático en la Universidad de Leicester, explicó:

“Sólo se ve como un hexágono cuando se ve desde arriba, desde lo alto sobre el polo. Pensamos que es un patrón de onda que se forma naturalmente, pero que adquiere esta forma de seis lados porque no hay topografía, es decir, montañas, valles o costas.”

Región inexplorada por años

Aunque Cassini llegó a Saturno en el año 2004 y realizó investigaciones exhaustivas del vórtice hexagonal profundo en las nubes del polo norte saturnino, los instrumentos infrarrojos de la nave espacial no pudieron recopilar información de manera confiable en la estratosfera norte debido a que las temperaturas eran demasiado frías, lo que significa que esta región permaneció relativamente sin explorar durante años.

En complemento, el hecho de que un año saturnino es equivalente a aproximadamente 30 años terrestres, explica por qué el nuevo vórtice hexagonal ubicado a gran altura no fue observado antes.

Fascinante vista del vórtice con forma de hexágono en el polo norte de Saturno.

Saturno comenzó a emerger de las profundidades del invierno septentrional en el año 2009 y se fue calentando gradualmente a medida que el hemisferio norte se acercaba al verano.

Sin embargo, no fue sino a partir de 2014 que los investigadores pudieron usar los instrumentos infrarrojos de Cassini para estudiar la estratosfera norte, observaciones que finalmente revelaron la presencia del vórtice hexagonal, pero en una ubicación mucho más elevada.

La existencia de un vórtice hexagonal en lo alto de la estratosfera de Saturno indica que todavía hay mucho que entender sobre el funcionamiento de la atmósfera del planeta. Sin embargo, a juicio de los investigadores, los hallazgos sugieren que existe una conexión entre los procesos que tienen lugar a diferentes altitudes.

Referencia: A hexagon in Saturn’s northern stratosphere surrounding the emerging summertime polar vortex. Nature Communications, 2018. https://doi.org/10.1038/s41467-018-06017-3

Más en TekCrispy