En la física hay una verdad indiscutible: ningún objeto puede moverse más rápido que la velocidad de la luz; sin embargo, existe una premisa que puede poner en tela de duda esta afirmación: la oscuridad puede ser más rápida que la luz. Aun así, la segunda afirmación no invalida a la primera y viceversa.

Esto representa una especie de paradoja, ya que si bien la oscuridad puede moverse más rápido que la velocidad de la luz, nada es más rápido que la velocidad de la luz; para entenderlo, es necesario comprender la definición de oscuridad; tengamos en cuenta un ejemplo para ilustrar tan curioso fenómeno.

La oscuridad es la ausencia de luz

Quizás el siguiente ejemplo puede aclarar la paradoja; imaginemos que existe una luz lo suficientemente potente como para alcanzar Júpiter. Para ello, es necesario proyectar el haz de luz en un cono con la suficiente amplitud como para que quede cubierta toda la superficie del planeta.

Ahora, supongamos que una persona pasa su dedo por el lente; así, la sombra resultante va a cruzar toda la superficie del mencionado planeta, que se encuentra a unos 139.821 kilómetros de distancia; para comparar, la velocidad de la luz es de 299.792 kilómetros por segundo. Entonces, teniendo en cuenta que mover la mano para producir la sombra solo demora aproximadamente medio segundo, seremos capaces de observar que la oscuridad provocada estará rompiendo la velocidad de la luz.

Ahora bien, lo dilemático del asunto gira en torno a que ningún objeto puede moverse con mayor velocidad que la de la luz; y allí está el secreto de todo: las sombras son nada.

Las sombras o, mejor dicho, la oscuridad, son la ausencia de algo; particularmente, la oscuridad se define como la ausencia de fotones o partículas de luz. En vista de que realmente no hay nada que recorra la distancia en realidad, lo único que se mueve es un área donde no hay fotones. Para usar otras palabras, no hay información que se transmita a mayor velocidad de la luz, a excepción de la interrupción de la información.

Tal como vemos, ambas afirmaciones: nada viaja más rápido que la velocidad de la luz y la oscuridad es más rápida que la luz, son ciertas. Para comprenderlo, es necesario tener en cuenta la definición de oscuridad: la ausencia de luz visible.

En este caso, no sería un objeto el que se estaría moviendo más rápido que la luz, sino la falta de información la que produce este fenómeno.

Referencia: The velocity of light is direction dependent. https://doi.org/10.1007/BF01591047

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