Los resultados de un estudio muestran que nuestra historia de amor con el rico grano de cacao, tiene raíces más antiguas de lo que hasta ahora se ha pensado.

Nueva evidencia genética y arqueológica indica que, en lugar de originarse en América Central hace unos 3.900 años, los sudamericanos cultivaban y procesaban el cacao unos 1.500 años antes.

Suramérica fue la cuna

Hasta ahora, la evidencia arqueológica y antropológica muestra que las antiguas civilizaciones de América Central, incluidos los olmecas y los mayas, bebían una bebida de cacao, e incluso usaban las semillas de la planta como forma de moneda.

Del árbol de cacao brotan vainas grandes llenas de semillas, las cuales son tostadas y molidas para hacer delicias de chocolate.

Pero los recientes datos genómicos mostraron que los niveles más altos de diversidad para la planta se encuentran a cientos de kilómetros de distancia, es decir: en Suramérica, específicamente en los bosques húmedos de la Amazonía superior.

Esto sugiere que es en esta región donde originalmente crecieron todos los árboles de cacao silvestres, y donde los humanos hubieran tenido la oportunidad original de cultivarlos y explotarlos.

La evidencia descubierta en el sitio confirma la domesticación y el uso del cacao en un área que fue el hogar de la antigua cultura Mayo-Chinchipe, hace unos 5.500 años, en lo que hoy se conoce como Santa Ana – La Florida en Ecuador.

Para sustentar este argumento, los investigadores examinaron exhaustivamente vasijas de barro y fragmentos de cerámica provenientes de los asentamientos Mayo-Chinchipe.

Nueva evidencia

El equipo logró encontrar rastros de teobromina, uno de los principales componentes vigorizantes del cacao. Este descubrimiento hizo razonar a los científicos de que estos recipientes pudieron ser utilizados para almacenar granos de cacao o algún tipo de bebida elaborada en base a ellos.

Los resultados del estudio confirman que nuestro amor por el chocolate tiene más de 5.000 años.

En complemento, analizaron residuos de cocción carbonizados del interior de los tiestos y encontraron que contenían trazas de almidón con una forma que sólo se ve en las vainas de semillas de árboles de cacao. Pero el factor decisivo provino de un análisis del ADN extraído de la antigua cerámica, el cual concordó con las secuencias genéticas de los árboles de cacao modernos.

Colectivamente, la evidencia sugiere que los habitantes de Santa Ana – La Florida utilizaron el cacao de manera rutinaria hace aproximadamente 5.300 años. Eso hace que el hallazgo sea la prueba más antigua sobre el uso de cacao.

Los autores del estudio creen que los nuevos descubrimientos sugieren que las culturas antiguas de América del Sur tuvieron mucha más influencia en el desarrollo de las posteriores grandes civilizaciones de América Central de lo que hasta ahora se asume, pero eso será materia de otras investigaciones.

Referencia: The use and domestication of Theobroma cacao during the mid-Holocene in the upper Amazon. Nature Ecology & Evolution, 2018. https://doi.org/10.1038/s41559-018-0697-x

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