Uno de los compromisos de mayor relevancia alcanzados en el Protocolo de Montreal, un tratado internacional enfocado en proteger la capa de ozono realizado en el año 2010, fue el acuerdo mundial en prohibir el uso de una sustancia conocida como tetracloruro de carbono (CCI4), uno de los gases de mayor impacto en nuestro escudo protector.

En contraste con los valores estimados, estudios recientes han demostrado que las emisiones globales de CCI4 no han disminuido como se esperaba, registrándose un ingreso a la atmósfera de 40.000 toneladas al año. Hasta ahora, el origen de estas emanaciones es desconocido.

Rastreando el origen

Para la comunidad científica esto ha sido desconcertante; sin embargo, en una investigación publicada en junio por el New York Times se sugirió que las misteriosas emisiones de CCI4 provenían de China.

El agujero en la capa de ozono se está cerrando gradualmente, pero las emisiones frenan el proceso de recuperación.

A fin de esclarecer el origen de las incomprensibles emisiones, un equipo de investigadores de la Universidad de Bristol junto a colaboradores de Corea del Sur, Australia y Suiza, realizó un estudio cuyos resultados confirman que el gigante asiático es el responsable de al menos la mitad de las emanaciones de tetracloruro de carbono a la atmósfera.

Para el hallazgo, los científicos utilizaron datos de concentración atmosférica en tierra y en el aire cerca de la península de Corea, así como dos modelos computarizados para determinar la dirección de las emisiones y con esto, identificar la magnitud y ubicación de las emanaciones del gas entre los años 2009 y 2016.

Confirmando las sospechas, los resultados muestran que aproximadamente la mitad de las emisiones globales de tetracloruro de carbono se originaron en el este de China.

Protocolo ignorado

Adicionalmente, a pesar de prohibición de la producción de tetracloruro de carbono para uso emisivo acordada en el año 2010, los investigadores no encontraron evidencia de una disminución de las emisiones posterior a esa fecha, lo que indica una desatención sistémica al Protocolo de Montreal.

El estudio confirma las sospechas de que China es la fuente de las misteriosas emisiones.

De hecho, en ciertas regiones, las emisiones de CCI4 muestran un ligero aumento desde el año 2010, e incluso, el surgimiento de una nueva fuente de emisiones de la provincia de Shandong de China después de 2012.

El investigador Matt Rigby, catedrático en la Escuela de Química de la Universidad de Bristol y coautor del estudio, comentó:

“Nuestro trabajo muestra la ubicación de las emisiones de tetracloruro de carbono. Sin embargo, aún no conocemos los procesos o industrias que son responsables. Esto es importante porque no sabemos si el gas se está produciendo de manera intencional o inadvertidamente”.

Los autores señalan que identificar el origen de las emisiones es importante, ya que es el primer paso para tomar acciones orientadas a detener la producción del gas que tanto afecta a capa de ozono, una labor que requiere de la mayor celeridad posible.

Referencia: Continued Emissions of the Ozone‐Depleting Substance Carbon Tetrachloride From Eastern Asia. Geophysical Research Letters, 2018. https://doi.org/10.1029/2018GL079500

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