El anonimato de las criptomonedas sigue siendo un ingrediente atractivo para los hackers al momento de cobrar rescates por los archivos y sistemas que hackean. El episodio más reciente de ello lo ha protagonizado el Concilio de West Haven, una pequeña ciudad de EE.UU del Estado de Connecticut, cuyos servidores fueron hackeados y posteriormente los funcionarios se vieron obligados a pagar US$ 2,000 para recuperar el acceso a los mismos.

Según el diario local New Haven Register, los funcionarios pagaron a los hackers anónimos para desbloquear 23 de sus servidores y restablecer el acceso a los archivos. En concreto, el ataque de ransomware ocurrió el pasado martes en la madrugada, sin embargo, no afectó los servidores externos de respaldo, según las autoridades.

Como consecuencia del ataque, el medio informa que los ordenadores del Concilio de West Haven permanecieron apagados, como medida de prevención extra ante un posible segundo ataque. Asimismo, se advirtió a los empleados de la institución que no encendieran ningún dispositivo electrónico en el edificio para evitar cualquier ataque.

Para evitar la preocupación de los habitantes de West Haven, Nancy Rossi, alcaldesa de la ciudad, aseguró que el personal del Departamento de Finanzas trabaja con otros ordenadores que no se vieron afectados por el ataque. En este sentido, los pagos de nómina realizados el día de hoy ocurrieron sin mayores problemas.

Por su parte, una comisión del Departamento de Defensa de EE.UU acudió a West Haven para solicitar información a la policía local sobre el caso, determinando que el ataque no se hizo desde suelo estadounidense. De momento, los expertos en seguridad informática de la policía investigan dónde pueden haber estado ubicados los hackers al momento del ataque.

En todo caso, los hackers cumplieron su promesa, y luego de finalizada la transacción en Bitcoin, procedieron a restaurar el acceso al sistema de los servidores, normalizando las operaciones del recinto.

Escribir un comentario