Contar con una espina dorsal flexible y duradera permitió que los animales vertebrados dominaran inicialmente los océanos, luego la superficie terrestre y finalmente los cielos.

La propagación de los vertebrados comenzó aproximadamente hace unos 480 millones de años; para ese momento, se produjo la división de peces sin mandíbulas, cartilaginosos y óseos, que posteriormente dieron lugar a las primeras líneas de anfibios y toda la diversidad que desde ese punto se derivó.

Aún sin golosinas, nuestros antepasados padecieron de problemas dentales como los que tenemos actualmente

Sin embargo, los primeros pasos de la historia evolutiva de los vertebrados aún son poco conocidos. La escasez de fósiles de la época de los primeros vertebrados ha dificultado la determinación definitiva de los tipos de hábitats en que evolucionaron las espinas dorsales.

Analizando fósiles y su entorno

Los restos de peces más antiguos y bien conservados se remontan a hace 360 ​​millones de años, y aunque se cuenta con muestras más antiguas, se encuentran tan degradadas que hasta ahora no ha sido posible extraer mucha información útil de ellas.

Los investigadores dicen que las criaturas permanecieron en las aguas poco profundas durante unos 100 millones de años

En ese sentido, un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Pensilvania, aporta una pieza importante de información al respecto, al sugerir que todas las diversas formas de los primeros vertebrados se originaron en ambientes poco profundos cerca de la costa.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores analizaron los fósiles de vertebrados más antiguos, catalogando y revisando más de 2.800 especímenes que datan de 360 ​​a 480 millones de años.

Los autores del estudio examinaron con qué rocas geológicas específicas se asoció cada hallazgo; esto hizo posible asociar muchas de las muestras con un medio particular, bien sea agua salina o dulce, o aguas profundas o más superficiales.

Luego, los científicos construyeron un modelo matemático que extrapolaba estos datos a fósiles más antiguos basados ​​en su parentesco, posibilitando llenar muchos vacíos en la evolución temprana de los vertebrados y mostrar que, en lugar de vivir en ríos o lagos, o en aguas oceánicas más profundas alrededor de los arrecifes de coral, los primeros vertebrados se limitaron a un entorno marino cerca de la costa.

Los primeros vertebrados adquirieron adaptaciones que les permitieron trasladarse a ríos o lagos, comenzando una expansión que en un par de decenas de millones de años les hizo estar presentes en todas partes.

Adquiriendo adaptaciones

Los investigadores dicen que las criaturas permanecieron en las aguas poco profundas durante unos 100 millones de años, adquiriendo adaptaciones antes de ocupar diferentes nichos ambientales.

La diversificación de los vertebrados antiguos en esas aguas poco profundas pudo haber sido ayudada por el auge de las plantas terrestres, cuya materia orgánica enriqueció las aguas de los ríos y consecuentemente este valioso material llegó a los mares, aportando una bonanza de nutrientes.

Contando con estos nutrientes, poco a poco, los vertebrados se hicieron más complejos y diversos.

Algunos peces ganaron cuerpos aerodinámicos y elegantes que les sirvió para nadar rápido en aguas más profundas. Otros desarrollaron cuerpos más fuertes y blindados, y permanecieron cerca de la costa o se trasladaron a ríos o lagos, comenzando una expansión que en “sólo” un par de decenas de millones de años, les hizo estar presentes en todas partes.

Referencia: The nearshore cradle of early vertebrate diversification. Science, 2018. https://doi.org/10.1126/science.aar3689

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