Así luce la nueva especie de cocodrilo recién descubierta. Créditos: Matthew Shirley, FIU.

Desde hace mucho tiempo se creía que en África sólo existían tres especies de cocodrilo; a saber, el cocodrilo del Nilo, el cocodrilo enano y el cocodrilo de hocico delgado; sin embargo, de acuerdo a una investigación reciente, en realidad, el cocodrilo de hocico delgado no es una sola especie, sino dos.

De esta forma, se trata del primer descubrimiento de una especie nueva de cocodrilo en más de 80 años, ya que la última registrada data de 1935; esto, más allá de ser un descubrimiento interesante, enciende las alarmas sobre la amenaza de extinción que se cierne sobre esta especie.

Existen dos subespecies de cocodrilo de hocico delgado

El descubrimiento estuvo a cargo de un equipo de investigadores de la Universidad Internacional de Florida, quienes, tras analizar el ADN de cientos de cocodrilos, tanto salvajes como en cautiverio, descubrieron que la especie de cocodrilo de hocico delgado se subdivide en dos subtipos distintos.

Específicamente, se encontraron diferencias en torno a una especie nativa de África Occidental y otra, proveniente de África Central. Así, la nueva especie de cocodrilo fue llamada Mecistops leptorhynchus, en atención a su hocico largo y delgado. Si bien esta especie fue descrita por primera vez en 1824, al vivir en áreas extremadamente remotas, para los científicos no ha sido fácil estudiarlos.

Así, esta nueva especie, que se escondía justo debajo de las narices de los investigadores, suele habitar desde África Central, pasando por Camerún, hasta Tanzania; adicionalmente, se trata de una especie tímida con una excelente estrategia de camuflaje; esto implica que no son fáciles de localizar.

Al respecto, los científicos plantean que existen diferencias fenotípicas entre ambas subespecies; mientras que los cocodrilos de África Central tienen una apariencia más suave y son más pequeños, los de África Occidental tienen escamas más marcadas, una piel más áspera y pueden alcanzar tamaños superiores. Adicionalmente, el cocodrilo de África Occidental tiene una cresta ósea, mientras que los de África Central carecen de ella.

Estas no son buenas noticias para los cocodrilos

Matthew Shirley, el investigador principal, junto a un montón de cocodrilos de África Central jóvenes. Créditos: Matthew Shirley, FIU.

Los investigadores plantean que estas especies se separaron genéticamente hace unos 8 millones de años; sin embargo, las diferencias eran desconocidas para la ciencia hasta este momento. Por su parte, si bien esto puede parecer una noticia alentadora, la verdad es que plantea serios retos para la conservación de la especie.

El cocodrilo de África Occidental es la subespecie de cocodrilos menos conocida del mundo, además, es una de las especies más amenazadas; de hecho, se creen que apenas quedan unos 500 de estos especímenes en sus hábitats naturales. Ahora, tras el descubrimiento, los investigadores sugieren que es posible que el número de cocodrilos de África Occidental se hayan desestimado en gran medida, lo que aumenta su nivel de amenaza.

Es decir, al descubrirse que este tipo de cocodrilo se corresponde realmente con dos subespecies distintas, se propone que el número real de estos animales es mucho menor al considerado hasta el momento. Esto representa un motivo de gran preocupación en torno a la conservación de la especie.

En particular, se estima que tan solo el 10% de los cocodrilos de hocico delgado son cocodrilos de África Occidental, lo que disminuye su población en un 90%; por lo tanto, se tienen evidencias para afirmar que esta es una de la especie de cocodrilos más críticamente amenazada de extinción. Finalmente, los investigadores esperan que este descubrimiento inspire nuevas investigaciones, además de campañas para preservar la especie.

Referencia: Systematic revision of the living African Slender-snouted Crocodiles (MecistopsGray, 1844), (2018).  http://dx.doi.org/10.11646/zootaxa.4504.2.1

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