La gastroenteritis es una común afección en la que la membrana de revestimiento del estómago y los intestinos se inflama provocando náuseas, vómitos, diarrea y calambres. Cifras de la Organización Mundial de la Salud indican que esta enfermedad es responsable de más de un millón de muertes al año a nivel global, la mayoría niños.

Mayormente, la enfermedad es causada por agentes virales, siendo los más comunes los rotavirus, calicivirus, adenovirus y el virus de Norwalk. Al promover el crecimiento bacteriano, los factores meteorológicos como la temperatura y las precipitaciones pueden influir en el riesgo de padecer gastroenteritis.

Relación revelada

Varios estudios han encontrado una asociación entre eventos de fuertes precipitaciones y brotes de gastroenteritis, mientras que otras investigaciones revelan una relación entre las altas y bajas temperaturas y una mayor incidencia de la enfermedad.

La gastroenteritis es una común afección que se distingue por provocar náuseas, vómitos, diarrea y calambres, mayormente causada por agentes virales.

En este sentido, un equipo de investigadores del Instituto de Salud Global de Barcelona realizó un estudio en donde se examinó la relación entre las variables meteorológicas y los ingresos hospitalarios por gastroenteritis en España, en el periodo 1997 – 2013.

Los datos incluyeron un total de 275.182 hospitalizaciones debido a una infección gastrointestinal en el período estudiado, lo que llevó a 6.208 días de observación y un promedio de 44,33 casos por día.

Alrededor del 53 por ciento de estos casos eran hombres, de los cuales un 35,4 por ciento tenían 15 años o menos, y un 35,2 por ciento correspondían a niños de un año o menos, en contraste con el 20,3 por ciento de los grupos de adultos y ancianos.

El estudio reveló que tanto las temperaturas frías como las altas aumentaron el riesgo de hospitalizaciones debido a una gastroenteritis.

Específicamente, las altas temperaturas se asociaron con un aumento del 21 por ciento del riesgo a ser hospitalizado por gastroenteritis, mayormente por forma de la enfermedad clasificada como idiopática (transmitidas por alimentos).

La investigación es relevante ya que, por causa del cambio climático, se espera que un aumento del promedio mundial de precipitación y un incremento de la temperatura ambiente en las próximas décadas.

Por su parte, las temperaturas bajas aumentaron el riesgo en un 7 por ciento, en este caso, predominantemente por las infecciones por rotavirus.

Lo que se espera

De manera inesperada, los datos indicaron una disminución en las hospitalizaciones por gastroenteritis asociada con un aumento de la precipitación. Específicamente, la precipitación se asoció con una reducción del riesgo del 26 por ciento.

Los resultados fueron similares en ambos sexos, siendo las mujeres más susceptibles al calor que los hombres. Los niños menores de un año mostraron el riesgo más bajo de temperaturas altas, pero fueron los más susceptibles al frío.

Los investigadores señalan que los hallazgos del estudio son relevantes ya que, por causa del cambio climático, se espera que un aumento de más de 10 por ciento en el promedio mundial de precipitación y un aumento entre 1,5 y 5,8 ° C de la temperatura ambiente en el transcurso del siglo.

Referencia: Weather and gastrointestinal disease in Spain: A retrospective time series regression study. Environment International, 2018. https://doi.org/10.1016/j.envint.2018.10.003

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