Para nadie es un secreto que, para reducir los riesgos de cáncer, debe llevarse un estilo de vida saludable; en este sentido, se recomienda dejar de fumar, disminuir el consumo de alcohol, hacer ejercicio de forma regular, asistir al médico periódicamente, entre otros. Recientemente, a esta lista se ha añadido una sugerencia adicional: ingerir alimentos orgánicos, en lugar de los producidos convencionalmente.

Al respecto, aún no se tiene total certeza si, efectivamente, el consumo de alimentos orgánicos, por encima de los convencionales, disminuye el riesgo de cáncer; sin embargo, diversas investigaciones parecen estar a favor de esta hipótesis. En torno a esto, los expertos sugieren que el uso de pesticidas pudiese ser el secreto detrás del fenómeno.

Las personas que consumen alimentos orgánicos tienen menos probabilidades de desarrollar cáncer

Investigaciones previas han sugerido que el consumo de alimentos orgánicos reduce el riesgo de cáncer; por ejemplo, algunos estudios han demostrado que las personas que prefieren los alimentos orgánicos, tienen menos probabilidades de ser diagnosticados con ciertos tipos de cáncer, en comparación con personas que consumen una mayor cantidad de alimentos producidos convencionalmente.

Sobre la base de esto, recientemente, un equipo de investigadores llevó a cabo un estudio en el que participaron 68.946 personas; al respecto, se manejó información referente a su alimentación y sobre su estado de salud, entre otros datos importantes. De esta muestra, 1.340 personas fueron diagnosticadas con cáncer entre el año de 2009 y 2016; siendo los más frecuentes el cáncer de mama, de próstata, de piel, colorrectal y linfoma no Hodgkin, además de otros tipos de linfoma.

Adicionalmente, los investigadores dividieron a los participantes en función de la frecuencia con la que se alimentaban con alimentos orgánicos. En líneas generales, se descubrió que aquellos que preferían los alimentos orgánicos tenían un 25% menos de probabilidades de desarrollar cualquier tipo de cáncer.

Particularmente, aquellos que comían alimentos orgánicos tenían un 34% menos de probabilidades de padecer cáncer de mama posmenopáusico. En cuanto al linfoma no Hodgkin, estas probabilidades alcanzaron el 86%; por su parte, se observó que las personas que consumen alimentos orgánicos tienen un 76% menos de probabilidades de ser diagnosticados con cáncer en el sistema linfático.

Los pesticidas pudiesen ser responsables de esto

Sobre este tema, los expertos aseguran que la causa de esto puede girar en torno a los pesticidas. Cuando los alimentos se producen de forma convencional, se emplean sustancias como el glifosato, el malatión y el diazinón; de acuerdo a investigaciones, estos químicos son potencialmente cancerígenos.

Entonces, estos químicos son metabolizados por el organismo cuando las personas ingieren este tipo de alimentos; en torno a esto, se ha observado que las personas que comen alimentos orgánicos con poca frecuencia, tienen niveles más altos de químicos derivados de pesticidas en su orina.  Aún más, diversas investigaciones han demostrado que 9 de cada 10 personas tienen niveles importantes de pesticidas en la orina; la buena noticia es que esto disminuye cuando aumenta la ingesta de alimentos orgánicos.

Por tanto, los investigadores sugieren que el consumo de alimentos orgánicos se asocia a un menor riesgo de padecer cáncer, ya que estos se producen con pesticidas naturales; por lo tanto, son nocivos para el organismo. No obstante, es necesario analizar los resultados con ciertas reservas.

En primer lugar, es necesario tener en cuenta que aquellos que preferían los alimentos orgánicos tenían una mejor posición económica, académica y laboral; esto significa que tenían mayores probabilidades de llevar un estilo de vida saludable.

De igual forma, los investigadores trabajaron únicamente con el reporte de los voluntarios; en la misma línea, no se tomaron en cuenta los niveles reales de residuos de pesticidas en el organismo de los participantes. Por tanto, se hacen necesarias más investigaciones para tener una conclusión definitiva sobre el tema.

Referencia: Association of Frequency of Organic Food Consumption With Cancer Risk, (2018). https://doi.org/10.1001/jamainternmed.2018.4357

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