Es coherente pensar que al desinstalar una app de nuestro smartphone, nos desvinculamos totalmente de ella. Sin embargo, existen herramientas con las que los desarrolladores pueden invadir nuestra privacidad para continuar accediendo a nuestros datos, con el objetivo de recuperar nuestra atención con anuncios y hacer que volvamos a instalar dicha app u otro servicio a su cargo.

Un nuevo informe de Bloomberg ha revelado que varias compañías, cuyas apps gozan de gran popularidad entre los usuarios, han estado realizando seguimiento de los clientes que eliminan estas aplicaciones para recuperarlos posteriormente a través de publicidad.

Al parecer, existen empresas como MoEngage, AppsFlyer, Adjust, Localytics y CleverTap que ofrecen sus servicios de ‘rastreo’ luego de la desinstalación de aplicaciones. Entre los clientes de estas empresas destacan T-Mobile, Spotify, Credit Karma, Muiscal.ly, Yelp y The Weather Channel. De hecho, en su informe, Bloomberg reconoció que utiliza el servicio de Localytics.

Ahora bien, las compañías utilizan estos mecanismos de seguimiento de desinstalación con la finalidad de monitorizar y conocer las razones por las que un usuario elimina sus apps. En el caso de AppsFlyer, la empresa explicó cómo ocurre este proceso de la siguiente forma:

El seguimiento de desinstalación permite a los profesionales de marketing de aplicaciones móviles rastrear el número de usuarios que eliminaron una aplicación de su dispositivo durante un período de tiempo específico y atribuirlos a una fuente de medios específica. Una alta tasa de desinstalación es una clara señal de que algo está mal. 

Asimismo, AppsFlyer explica que el rendimiento débil de la aplicación o un usuario insatisfecho con su rendimiento, pueden llevar a su desinstalación. Por ello, resulta importante conocer el momento y las razones por la que los usuarios decidieron prescindir del servicio a fin de evitar que ocurra de nuevo.

Todo luce bien hasta que nos preguntamos: ¿Qué sucede con la privacidad de los usuarios? El informe de Bloomberg cita a Jeremy Gillula, ejecutivo de Electronic Frontier Foundation (EFF), asegurando que la idea es saber cuántas personas desinstalaron una aplicación, más no conocer la identidad de estas personas.

La cuestión se complica cuando se utiliza la información privada de los usuarios, como su número telefónico, para posteriormente enviar anuncios que le motiven a instalar de nuevo esa app u otra que ofrezca la compañía en cuestión. Así lo dijo Jude McColgan, CEO de Boston Localytics al medio estadounidense.

En caso de que esto ocurra, no queda duda de que estamos en presencia de una clara violación de las políticas de privacidad de la App Store y la Google Play Store, específicamente en el apartado de las notificaciones push que crean audiencias para publicitar contenido.

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