En la dinámica de las parejas románticas es frecuente el caso en que uno de los individuos tiene motivos para terminar la relación, pero decide continuar adelante a pesar se sentirse insatisfecho.

En este sentido, un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Utah proporciona nuevos conocimientos sobre lo que mantiene a las personas en relaciones insatisfactorias.

La investigación exploró la posibilidad de que para terminar una relación, las personas consideran no sólo sus propios deseos sino también cuánto piensan que su pareja quiere y necesita continuar la relación.

Evaluando costos y beneficios

La teoría más influyente de las relaciones interpersonales es la hipótesis de la interdependencia, la cual propone que las personas sopesan los costos y beneficios de estar en una relación. Permanecen mientras los beneficios superen los costos y se retiran cuando los costos superan a los beneficios.

Las personas que deciden continuar con una relación insatisfactoria, lo hacen esperando que la relación mejore.

Este modelo es razonablemente bueno para predecir las decisiones de continuar o finiquitar una relación, pero sólo si contabiliza todos los costos y beneficios, lo cual no es fácil, ya que se trata de las emociones de las personas, algo nada fácil de cuantificar.

La teoría de la interdependencia asume que las personas son racionales y toman decisiones que son en su propio interés. Sin embargo, existen investigaciones psicológicas muestran que esto no es cierto.

Por un lado, las emociones y los prejuicios cognitivos suelen llevar a las personas a tomar decisiones que no son buenas para ellos, al menos a largo plazo.

Desde otra perspectiva, incluso cuando la opción que promueve el interés propio es clara, las personas suelen elegir lo contrario.

Como señalan los autores del estudio:

“Este es frecuentemente el caso cuando interactuamos con otros. Tomamos en cuenta los sentimientos de otras personas y, con frecuencia, sacrificamos nuestros propios beneficios por ellos.”

¿Siguen juntos?

Para probar esta idea, los investigadores reclutaron a casi 4.000 personas que mantenían una relación comprometida, pero estaban considerando terminarla. Los participantes completaron una larga encuesta que evaluó sus sentimientos sobre la relación en términos de satisfacción de la relación, inversión y calidad de las alternativas.

Las personas suelen permanecer en una relación mientras los beneficios superen los costos y se retiran cuando los costos superan a los beneficios.

Los participantes también respondieron preguntas sobre otros dos factores que los investigadores pensaron podrían influir en la decisión de continuar en una relación insatisfactoria: la dependencia de la pareja y la fuerza comunal, que se refiere al grado en el que un individuo asigna una alta prioridad a la satisfacción de las necesidades de su pareja.

En la segunda parte del estudio, los participantes recibieron una breve encuesta semanal por correo electrónico. La primera pregunta fue: “¿Siguen juntos usted y su pareja?” Si la respuesta fue “no”, el participante debía indicar si la decisión fue suya, de su pareja o mutua.

A las 10 semanas, tiempo de seguimiento del estudio, el 18 por ciento de las parejas había reportado una ruptura, mientras que el 82 por ciento todavía permanecían juntos.

Temor a lastimar a la otra persona

Incluso después de que se explicaron todas las razones para quedarse o irse según lo establecido por el modelo de inversión, todavía había quienes permanecieron en la relación a pesar de que eran infelices.

Es frecuente el caso en que uno de los individuos tiene motivos para terminar la relación, pero decide continuar adelante a pesar se sentirse insatisfechoComo se esperaba, la dependencia de la pareja fue un factor importante en estos casos, pero sólo si la persona tenía altos niveles de fuerza comunal. En otras palabras, las personas que hacen de la satisfacción de las necesidades de su pareja una prioridad en la relación, también tendrán dificultades para abandonar esa relación por temor a lastimar a la otra persona.

Los investigadores piensan que las personas que deciden continuar con una relación insatisfactoria, lo hacen esperando que la relación mejore.

Pero la decisión de continuar esa relación basado en la dependencia percibida del compañero en la relación podría ser una espada de doble filo, si la relación mejora, sería una buena decisión; en caso contrario, sólo se conseguiría prolongar una mala relación.

Referencia: How interdependent are stay/leave decisions? On staying in the relationship for the sake of the romantic partner. Journal of Personality and Social Psychology, 2018. https://doi.org/10.1037/pspi0000139

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