En julio del año 2013, el caso de una mujer japonesa cuya muerte fue atribuida al exceso de trabajo, además de provocar una avalancha de titulares en los medios de comunicación, sirvió para reavivar la cuestión de si se puede perder la vida por trabajar demasiado.

De acuerdo al Centro para el Control de las Enfermedades de Estados Unidos, las enfermedades cardiovasculares, los trastornos musculoesqueléticos y psicológicos, el suicidio, el cáncer, las úlceras y una función inmunológica deteriorada, son los principales problemas de salud asociados con el exceso de trabajo.

Evidencia encontrada

Un estudio realizado en el año 2016 encontró una correlación directa entre la cantidad de horas que las personas trabajan en una semana y el riesgo a sufrir un ataque cardíaco.

Trabajar largas horas tiende a reducir el nivel de condición física.

Los investigadores encontraron que las personas que trabajaron 55 horas a la semana tenían 16 por ciento más probabilidades de desarrollar riesgo de ataque cardíaco, en comparación con las que trabajaban 45 horas a la semana. Del mismo modo, las personas que registraban una semana laboral de 65 horas vieron aumentar el riesgo en un 33 por ciento.

Otra investigación del año 2014 mostró que las personas con una alta tensión laboral tenían un 45 por ciento más de probabilidades de desarrollar diabetes que las que tenían una baja ansiedad laboral.

Pero sentirse sobrecargado de trabajo también puede causar estragos en la salud mental. El estrés se correlaciona con un 75 a 90 por ciento de las visitas médicas.

Improbable pero posible

Si bien es improbable, perder la vida por exceso de trabajo es un escenario posible. Basta con que se conjuguen algunos factores, por ejemplo, una situación prolongada de estrés y una afección cardíaca subyacente.

El estrés se correlaciona con un 75 a 90 por ciento de las visitas médicas.

Se ha demostrado que trabajar largas horas tiende a reducir el nivel de condición física, hacer estragos en dieta y estresar la mente y el cuerpo.

Como resultado, vemos un incremento de problemas asociados a la mala circulación, el aumento de peso, problemas cardíacos, niveles más altos de colesterol, falta de energía, alteración en los patrones de sueño, condiciones neurológicas y depresión, entre otras afecciones.

Si bien es improbable, perder la vida por exceso de trabajo es un escenario posible. Basta con que se conjuguen algunos factores.

Teniendo eso en cuenta, los expertos recomiendan no extralimitarse en los horarios laborales y sugieren buscar formas de mejorar la productividad a fin de darle al cuerpo el descanso que requiere.

Referencias:

Chronic Disease Risks From Exposure to Long-Hour Work Schedules Over a 32-Year Period. Journal of Occupational and Environmental Medicine, 2016. https://doi.org/10.1097/JOM.0000000000000810

Long working hours and risk of coronary heart disease and stroke: a systematic review and meta-analysis of published and unpublished data for 603 838 individuals. The Lancet, 2015. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(15)60295-1

Job Strain as a Risk Factor for the Onset of Type 2 Diabetes Mellitus: Findings From the MONICA/KORA Augsburg Cohort Study. Psychosomatic Medicine, 2014. https://doi.org/10.1097/psy.0000000000000084

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