Venezuela habría autorizado a 6 plataformas locales de intercambio de criptomonedas para empezar a intercambiar la criptomoneda nacional, el Petro (PTR). De acuerdo con los medios locales, el Petro estaría disponible para ser intercambiado a partir del 17 de octubre en estos sitios web, que el gobierno alega que son exchanges.

Además, vale la pena recordar que el presidente Nicolás Maduro habría anunciado previamente que existían 16 compañías certificadas para mercadear la controversial criptomoneda nacional.

Actualmente, los sitios web habilitados para soportar el Petro incluyen Amberes Coin (amberescoin.com), Afx Trade (afx.trade), Bancar (bancarexchange.io), Cave Blockchain (caveblockchain.com), Criptolago (criptolago.com.ve), y Cryptia (cryptiaexchange.com).

Algunas de estas plataformas, además, empezaron a promover y promocionar el Petro. Sobre esto, Maduro asegura que las casas de cambio que enlistan la divisa nacional son las “más poderosas del mundo.”

Sin embargo, evidentemente, esto no podría distar más de la realidad. Por ejemplo, Cryptia asegura que soporta trading de Bitcoin (BTC), Ripple (XRP), DASH y Ethereum (ETH), pero de momento, cuenta con un volumen de trading de cero (0).

Además, el gobierno de Maduro habría lanzado un nuevo whitepaper del Petro hace algunas semanas, y un desarrollador de Ethereum concluyó que no sería más que una burda copia del whitepaper de Dash.

Para hacerlo todo un poco más confuso, los residentes locales de Venezuela comentan que, de momento, no habría ni la más mínima señal de la existencia de la criptomoneda nacional, a pesar de que los salarios mínimos y productos básicos verían sus valores ancladas al mismo.

Sobre esto, un trader local comentó: “No hay forma de anclar los precios o tasas de cambio a un token que no se intercambia.”

Estas declaraciones serían cónsonas con un reportaje que indica que, a pesar de las continuas alegaciones de éxito del presidente Maduro sobre su criptoactivo respaldado en petróleo, los ciudadanos no habrían podido gozar de los supuestos beneficios inherentes a la comercialización de la moneda.