Ejemplos

La disputa comercial actualmente activa entre EE.UU y China, no solo ha afectado a una gran cantidad de compañías tecnológicas de ambos países desde el punto de vista arancelario. El sector de las criptomonedas, cuya tecnología blockchain se plantea como una alternativa anti-gobiernos y libre de cualquier problema entre Washington y Pekin, podría sufrir consecuencias negativas en el sector de la minería y los equipos de hardware para esta actividad.

Así lo considera Anthony Pompliano, director de Morgan Creek Digital, un importante fondo de criptomonedas, quien además se ha atrevido a predecir que las ventas de hardware para minería de Bitcoin en EE.UU podrían disminuir gracias a los nuevos aranceles impuestos por el gobierno de Donald Trump.

Según el diario South China Morning Post (SCMP), en junio de este año, EE.UU modificó la clasificación de los dispositivos de hardware de minería, que pasaron de ser ‘máquinas de procesamiento de datos’, a ‘máquinas eléctricas’. Gracias a esta medida, las plataformas de minería quedaron a expensas del pago de una tarifa del 2.6 por ciento.

Además, la reclasificación que otorgó EE.UU a los productos de minería chinos se traduce en el hecho de que los mineros estadounidenses ahora deberán pagar una tarifa adicional del 25 por ciento, que impone Washington a los productos chinos seleccionados. En este sentido, el arancel total que terminarán pagando los mineros por los dispositivos de hardware asciende al 27.6 por ciento.

Un informe de MarketWatch, medio que obtuvo declaraciones exclusivas de Pompliano, revela que es probable que compañías de minería como Bitmain o Canaan vean afectado su volumen de ventas debido a estas restricciones arancelarias.

Ben Gagnon, cofundador de una compañía de software de minería de Bitcoin llamada ‘LuTech’, afirmó en una entrevista con SCMP:

Todos los fabricantes de plataformas de minería con sede en China probablemente se verán afectados por el cambio del código arancelario y, a su vez, por la tarifa comercial de los EE. UU.

Para Gagnon, esta situación es extremadamente negativa para EE.UU, debido a que durante los últimos 18 meses, la intención de inversión en el sector de la minería en EE.UU ha crecido de manera exponencial.

En el caso de China, productos como el Antminer S9 de Bitmain, que fue lanzado en 2016, dejó ganancias por el margen de US$ 2,500 millones en 2017 sólo en EE.UU, lo que evidentemente habla de la terrible pérdida que comenzará a sufrir la compañía cuando los mineros comiencen a abandonar la compra de sus dispositivos debido a su alto costo. Esto también potenciaría el hardware de minería creado en otros países, según Gagnon.

Por otra parte, China ya está viviendo las consecuencias de un declive generalizado en sus operaciones de minería. Un informe de Commercial Times revelado por Digitimes, asegura que en el país asiático muchas granjas pequeñas han cerrado sus puertas, a medida que los costos para gestionar este tipo de operaciones se hace más alto. Además, las ganancias se han reducido de forma considerable, lo que ha motivado a los mineros a abandonar el negocio.

Este declive en la actividad minera en China escapa a la disputa entre Pekín y Washington, y es que los férreos controles establecidos por el gobierno con respecto a la minería de criptomonedas, han generado gran desconfianza en el sector.

Al parecer, esta situación también ha llevado a una venta en masa de los equipos de minería ASIC en tiendas digitales de reventa y artículos de segunda mano en China, a un precio considerablemente inferior al que se puede encontrar en la tienda oficial del fabricante.

Para Pompliano, el impacto más grande de la disputa comercial entre EE.UU y China en el sector de la minería radica en un posible conflicto bélico, donde quien tenga mayor acceso a la tecnología blockchain podría sacar ventaja de las eventuales economías caídas.