Un grupo de investigadores de la Universidad de Buffalo ha creado un método para determinar en qué impresora 3D fue impresa un arma u otro objeto. Según la investigación, todas las impresoras 3D son diferentes entre sí, al igual que las huellas digitales en las personas.

El método lleva por nombre ‘PrinTracker’, y según los expertos, podría ayudar a los organismos de seguridad y de inteligencia a rastrear productos falsos y armas impresas en 3D hasta la impresora que fue usada para su creación. Según Wenyao Xu, profesor de informática de la Universidad de Buffalo, más allá de las inmensas posibilidades de diseño que ofrecen las impresoras 3D, son máquinas ideales para los objetivos de un falsificador.

Para comprender de mejor manera el método, es importante comprender el funcionamiento de una impresora 3D, que al igual que una impresora de tinta, se mueve hacia adelante y hacia atrás durante el proceso de creación, sin embargo, la impresora 3D cuenta con una boquilla por donde sale el material de impresión por capas hasta crear el objeto en 3D.

Los investigadores basaron su método de identificación en las arrugas que se forman en cada capa de impresión en 3D, y se conocen como patrones de relleno. A pesar de que se piensa que estos patrones pueden ser uniformes, lo cierto es que los diversos modelos de impresoras, el tamaño de la boquilla, el filamento, entre otros factores, generan imperfecciones en los patrones impresos.

En este sentido, la imperfección de dichos patrones es la característica que los hace únicos, permitiendo que la policía pueda rastrear el objeto hasta la impresora donde se creó. Xu explica que las variaciones en el hardware de cada impresora durante su fabricación es la principal causa de estos patrones únicos e inalterables.

Luego de probar PrinTracker, los expertos crearon 5 claves de para cada una de las 14 impresoras 3D que usaron, y posteriormente utilizaron un escáner común para generar imágenes digitales por cada clave. Posteriormente, mejoraron las imágenes e identificaron los elementos diferenciales de los patrones de relleno.

Finalmente, los investigadores crearon un algoritmo para calcular las modificaciones y variantes de cada clave a fin de verificar la autenticidad del identificador. La tasa de coincidencia del método fue de 99.8 por ciento, y probaron luego de 10 meses el mismo método, obteniendo los mismos resultados.

Xu comparó el método presentado con la tecnología que permite identificar documentos a partir de puntos de seguimiento, la cual es muy utilizada actualmente por las compañías dedicadas a la impresión y la policía.

El investigador concluyó que PrinTracker representa una herramienta eficaz y confiable para que las autoridades puedan rastrear el origen de los objetos y armas impresas en 3D, así como los organismos enfocados en la propiedad intelectual que sufren las consecuencias de la producción de réplicas falsas de productos con impresoras 3D.

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