De acuerdo a una reciente investigación, los vientos que soplan a través de las dunas de nieve en la plataforma de hielo Ross de la Antártida hacen que la superficie de la gran losa de hielo vibre, produciendo un conjunto casi constante de “tonos” sísmicos.

Ross es la plataforma de hielo más grande de la Antártida, tiene varios cientos de metros de espesor y cubre un área que supera los 300.000 kilómetros cuadrados, una extensión comparable al estado de Texas o España.

Propiedades físicas

En la Antártida, las plataformas de hielo se están debilitando como resultado del cambio climático y cada vez corren más riesgo de colapso. Si esto ocurre, podría tener consecuencias globales, haciendo que los niveles del mar aumenten significativamente.

Las plataformas de hielo están cubiertas por gruesas capas de nieve que forman “dunas”.

La plataforma Ross apoya las capas de hielo adyacentes en el continente de la Antártida, impidiendo que el hielo fluya de la tierra al agua, de manera análoga a un corcho en una botella.

Las plataformas de hielo están cubiertas por gruesas capas de nieve, generalmente de varios metros de profundidad, que propician la formación de “dunas”, montones de nieve espesa que actúa como una manta para el hielo, evitando que se derrita.

Para comprender mejor las propiedades físicas de la plataforma de hielo Ross, los investigadores enterraron 34 sensores sísmicos extremadamente sensibles bajo su superficie.

Los sensores permitieron a los investigadores monitorear las vibraciones de la plataforma de hielo y estudiar su estructura y movimientos durante más de dos años, desde finales del 2014 hasta principios de 2017.

Analizando los datos

Al analizar los datos sísmicos recogidos en la plataforma de hielo de Ross, notaron algo extraño: como resultado de los vientos, la nieve vibra constantemente y esto produce un sonido similar a un tambor.

También notaron que el tono de este zumbido sísmico cambió cuando las condiciones climáticas alteraron la superficie de la capa de nieve.

Encontraron que el hielo vibraba a diferentes frecuencias cuando fuertes tormentas reorganizaron las dunas de nieve o cuando la temperatura del aire en la superficie subía o bajaba, lo que cambiaba la velocidad con que las ondas sísmicas viajaban a través de la nieve.

Vista de un mediodía soleado en la plataforma de hielo Ross.

El zumbido es demasiado bajo en frecuencia para ser audible para los oídos humanos, pero los nuevos hallazgos sugieren que los científicos podrían usar estaciones sísmicas para monitorear continuamente las condiciones en las plataformas de hielo casi en tiempo real.

Condiciones cambiantes

Estudiar las vibraciones de la cubierta aislante de nieve de una plataforma de hielo podría dar a los científicos una idea de cómo está respondiendo a las condiciones climáticas cambiantes.

Los cambios en el zumbido sísmico de la plataforma de hielo podrían indicar si se están formando estanques de fusión o grietas en el hielo, lo que podría indicar si la plataforma de hielo es susceptible de romperse.

El investigador Julien Chaput, geofísico y matemático de la Universidad Estatal de Colorado y autor principal del estudio, se refirió a los hallazgos y comentó:

“La reacción de la plataforma de hielo nos dice que podemos rastrear detalles extremadamente delicados. Básicamente, lo que tenemos en nuestras manos es una herramienta para monitorear el medio ambiente y su impacto en la plataforma de hielo”.

Referencia: Near‐Surface Environmentally Forced Changes in the Ross Ice Shelf Observed With Ambient Seismic Noise. Geophysical Research Letter, 2018, https://doi.org/10.1029/2018GL079665

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