Cftc

Brian Quintenz, comisionado de la U.S Commodity Futures Trading Commission (CFTC), tocó el tema de la responsabilidad en una era de finanzas sin intermediarios y contratos inteligentes este martes en una conferencia en Dubai. En líneas generales, propuso que, en lo que respecta a aplicar la ley, no sólo los usuarios, sino también los codificadores, deben ser responsables.

“La verdadera pregunta es si estos desarrolladores podrían ver razonablemente, en el momento en el que crean el código, si el mismo pudiera ser utilizado por ciudadanos norteamericanos de forma que se violen las regulaciones de la CFTC,” explicó.

Asimismo, Quintenz enmarcó su discusión al notar las complicaciones que surgen al aplicar paradigmas legales tradicionales al “mundo sin intermediarios del blockchain”, enfatizando los retos que presenta este sector emergente en relación con el rol particular de la CFTC, que se concentra inmediatamente en la preservación de la integridad del mercado.

Sin embargo, en el caso de estas finanzas, los agentes más importantes del equipo de trabajo son los desarrolladores de cualquier blockchain, sus mineros y usuarios, y todos los que operan en un marco “anónimo y descentralizado.”

Para sortear las preocupaciones regulatorias de este contexto, Quintenz se concentró particularmente en los contratos inteligentes, que funcionan en una blockchain y están programados para interactuar de acuerdo con reglas específicas.

Como Quintenz señaló, estos contratos se hacen automáticamente y operan sin mayor intervención. Sin embargo, apeló al lema de “el código es ley”, argumentando que, a pesar de que los contratos inteligentes complican los marcos actuales y las cuestiones de responsabilidad, igualmente son sujetos a regulaciones y precedentes legales particulares.

En muchos casos, comentó, la naturaleza básica de esos contratos puede ser identificada como “características esenciales” de los productos derivativos tradicionales.

En este sentido, los individuos encargados de desarrollar este tipo de soluciones, comenta Quintenz, deberán tomar una postura mucho más responsable para que las mismas cumplan con los marcos regulatorios preestablecidos por las entidades norteamericanas.