Las erupciones volcánicas ocurren cuando el magma (roca fundida) alcanza la superficie de la Tierra. Hay dos estilos principales de actividad volcánica: explosivo, que produce material fragmentado (ceniza o depósitos piroclásticos) y efusivo, que produce flujos de lava.

Ambos estilos eruptivos muestran un notable rango de tamaño, desde muy pequeños hasta el extremo del espectro, donde los volúmenes eruptivos pueden exceder los mil kilómetros cúbicos de magma, las llamadas súper erupciones.

Estas grandes erupciones volcánicas han jugado un papel importante en el pasado de nuestra especie y representan una seria amenaza para el futuro; por lo tanto, comprender la organización de los cuerpos de magma en la corteza y las escalas de tiempo en las que evolucionan puede resultar relevante para la evaluación y mitigación de peligros.

Estas grandes erupciones volcánicas pueden ser catastróficas para la humanidad a escala local o tener un impacto global sustancial.

Las erupciones volcánicas de gran magnitud pueden ser catastróficas para la humanidad a escala local o tener un impacto global sustancial. Sin embargo, nuestra comprensión de la arquitectura de estos sistemas y los procesos asociados con ellos es aún limitada.

Dónde y cuánto

En este sentido, un equipo de científicos realizó una investigación orientada a indagar dónde y por cuánto tiempo se reúne el magma en la corteza terrestre.

A este fin, los investigadores se trasladaron a la Zona Volcánica Taupo de Nueva Zelanda, donde se registraron algunas de las erupciones más grandes de los últimos 2 millones de años, incluyendo siete eventos de este tipo en un período de 100.000 años hace unos 250.000 años atrás.

Después de estudiar las capas de piedra pómez visibles en cortes de caminos y otros afloramientos rocosos, medir la cantidad de cristales en las muestras y utilizar modelos termodinámicos, el equipo de investigadores determinó que el magma se movía más cerca de la superficie con cada erupción sucesiva.

El equipo descubrió que el brote de erupciones mostró un patrón: el cuerpo de magma subyacente estallaría y reiniciaría durante décadas a siglos en cámaras progresivamente más bajas cerca de la superficie de la Tierra.

Las llamadas súper erupciones pueden exceder los mil kilómetros cúbicos de magma.

Subiendo la escalera

Este derramamiento masivo de magma esencialmente drena el sistema magmático en un período de tiempo relativamente corto. Sin embargo, después de esta actividad, el nuevo magma asciende rápidamente dentro de la corteza y se compacta a poca profundidad sólo para alimentar erupciones más grandes.

Los investigadores explican que el magma sube la escalera de la corteza, por así decirlo, ya que se aloja en cámaras más bajas antes de estallar. La corteza luego se calienta y se debilita, fundiendo más de la corteza circundante, lo que enriquece al magma con nuevos minerales y agua, una receta para la explosión.

Si bien estos cuerpos de magma ricos en cristales podrían tardar miles de años en congregarse, los autores sugieren que este proceso podría realizarse en un periodo de tiempo mucho menor.

Además de ofrecer una mejor comprensión de lo que gobierna el patrón de estas súpercompactaciones, los resultados de este estudio podrían ayudar con las predicciones de erupciones mediante la mejora de los modelos geológicos.

Referencia: Climbing the crustal ladder: Magma storage-depth evolution during a volcanic flare-up. Sciences Advances, 2018. https://doi.org/10.1126/sciadv.aap7567

Más en TekCrispy