De acuerdo con un nuevo reporte de Malwarebytes, una firma de ciberseguridad, los cibercriminales estarían aumentando y concentrando todo su poder en los negocios y todas sus reservas de información y no en ataques a individuos.

En horas de la mañana de hoy, la empresa publicó un reporte de Tácticas y Técnicas de Cibercrimen para el tercer trimestre del año, que contempla que la detección de actividad cibercriminal dirigida a empresas aumentó hasta 55% en este trimestre comparado con el anterior, con un aumento de tan sólo 4% para individuos.

Entre ambos rubros, la actividad aumentó un 5% en general, es decir, 1.7 millones de ataques entre trimestres, llevado principalmente por los malwares de Emotet y LokiBot, que se dirigen a servicios bancarios al infectar máquinas para robarles información.

En lo que respecta a los tipos de ataques, la forma más común de infectar tanto a empresas como a individuos fueron los troyanos, aumentando hasta 86% en comparación con el trimestre anterior.

Mientras tanto, los ataques con ransomware continuaron, con hasta 40 variaciones nuevas descubiertas durante los tres meses. Además, aparecieron también nuevos troyanos bancarios en conjunto con evoluciones a virus viejos.

En relación con la minería de criptomonedas, la cosa parece mejorar, pues el reporte establece que los malwares de minería han disminuido su frecuencia gradualmente gracias a la caída en el precio del Bitcoin.

En este sentido, ese tipo de ataques bajó hasta 26% en el trimestre, de acuerdo con Malwarebytes. Esto sería motivado principalmente a las bajas ganancias provenientes de la criptominería.

Vale la pena señalar que esto sucede tras un aumento estrepitoso de los ataques de minería de criptomonedas que ocurrió en octubre del año pasado, cuando el precio del Bitcoin aumentó estrepitosamente.

Además, comentaron que la detección del malware de minería es bastante sencilla, además de bloquearse con facilidad. “Mantenerse seguro para los mineros nunca había sido tan fácil (…) muchos productos están diseñados para detectar específicamente software malicioso de minería, por lo que los clientes deberían estar menos preocupados por ser infectados con mineros y más preocupados por los troyanos bancarios,” concluye el estudio.