El problema de las noticias falsas se ha vuelto un problema de estado para muchos países por su creciente amenaza sobre sus respectivos ciudadanos. Arabia Saudita anunció que la difusión de las fake news es un cibercrimen penado por la ley con un mínimo de 5 años de prisión y una multa de 3 millones de riales saudíes –equivalente a unos 800 mil dólares, aproximadamente–.

Así lo estipula la Regulación de Cibercrimen del país para cualquier persona que produzca o difunda electrónicamente cualquier información que altere el orden público, valores religiosos, moral pública y la privacidad, según destaca el Saudi Gazzette.

La medida afecta también a las personas que posean esa información en sus dispositivos, aun cuando no la compartan. Tampoco distingue entre ciudadanos saudíes ni extranjeros, pues aplica a cualquier persona.

Incertidumbre sobre el periodista Jamal Khashoggi

Esta noticia surge en medio de la controversia que enfrenta el gobierno saudí con respecto a la desaparición del periodista  residente de Estados Unidos, Jamal Khashoggi, luego de que durante su estadía en Turquía desapareciera luego de entrar al consulado saudí.

Estados Unidos acusa al país de ser un culpable directo del paradero desconocido del periodista, mientras que Arabia Saudita ha contestado con vehemencia que no tiene nada que ver con el hecho.

Tal vez con esta medida, el gobierno saudí ha querido cubrirse la espalda de toda acusación falsa, censurando las informaciones que respectan a la desaparición de Khashoggi. Según resalta la BBC, un diario turco alega que el Apple Watch del periodista pudo haber grabado el audio de su presunto asesinato y que probablemente se haya subido su cuenta de iCloud.

Sin embargo, algunas personas especulan que el servicio de inteligencia turco está utilizando esa idea como excusa para tapar que tenían escuchas en el consulado de Arabia Saudita, y así no tener que explicar el origen de ese audio.

Arabia Saudita no es el primer país que penaliza la difusión de las noticias falsas. En julio, Egipto anunció la promulgación de una ley que va contra las fake news, pero tal como está diseñada, también atenta contra la libertad de expresión.

Más en TekCrispy