El Banco de Zambia (BoZ) ha emitido un comunicado oficial recordando a sus ciudadanos que las criptomonedas “no son moneda de curso legal en la República de Zambia“.  Además, aconseja a los ciudadanos que “estén al tanto de los riesgos asociados con el uso de las criptomonedas”.

En el comunicado se enumeran los temores más comunes asociados a los criptoactivos, como el lavado de dinero y la financiación del terrorismo.

Sin embargo, aunque parezca contradictorio, el BoZ dijo que mantiene el compromiso de “no limitar, sino permitir la innovación“.

Se destaca el hecho de que el BoZ no supervisará el uso de las criptomonedas; la compra y el uso de estos activos están bajo el propio riesgo de los ciudadanos.

Se desconoce qué fue exactamente lo que impulsó al BoZ a emitir sus declaraciones. El banco solo citó un “creciente interés público en las criptomonedas, como lo demuestra la creciente cantidad de consultas que BoZ ha estado recibiendo” como razón.

Por otro lado, el anuncio de BoZ se produce antes de lo que muchos creen será una crisis general en la economía de Zambia. Ya que luego de la subida de la tasa de interés por parte de la Reserva Federal de los Estados Unidos se le hará muy difícil al país africano pagar sus compromisos. Esto aunado a la rampante y voraz corrupción que le afecta, al igual que la mayoría de los países subdesarrollados.

Incluso el propio FMI ha considerado recientemente que sus préstamos para el desarrollo del país tal vez hayan hecho más daño que bien.

Sin dudas, es el caldo de cultivo para el uso de las criptomonedas dentro Zambia. No sería la primera vez que los habitantes de países bajo una terrible recesión económica y/o gobiernos totalitarios defienden sus ahorros a través de los criptoactivos.