Si alguna vez has percibido olores que nadie más puede oler, es probable que hayas experimentado una alucinación olfativa, un trastorno que se conoce como fantosmia.

El olor puede aparecer sólo en un lado de la nariz o puede afectar ambas fosas nasales. Los olores fantasmas suelen ser asquerosos; la mayor parte de las personas que sufren estos episodios huelen a heces o aguas residuales, otras describen humo o productos químicos.

Alucinaciones olfativas

La primera vez que ocurre, el olor fantasma puede durar unos minutos, y los episodios pueden repetirse diariamente, semanalmente o mensualmente durante un año.

Los problemas con la nariz o las cavidades nasales son las causas más comunes de trastornos relacionados con el olfato, pero también pueden estar relacionados con el cerebro.

La fantosmia es relativamente infrecuente, ocupando alrededor del 10 al 20 por ciento de los trastornos relacionados con el sentido del olfato. En la mayoría de los casos, la fantosmia no es motivo de preocupación y desaparecerá por sí sola.

Sin embargo, el trastorno puede ser un signo de una condición subyacente grave, por lo que las personas siempre deben comunicar sobre este síntoma a su médico.

Dado que nuestro sentido del olfato domina el sabor de los alimentos en nuestra boca, cualquier alimento consumido durante un episodio de fantosmia estará manchado con las propiedades del olor fantasma, lo que puede afectar gravemente la calidad de vida de una persona. En casos extremos, incluso puede inducir pensamientos suicidas.

Un problema nasal o cerebral

Las personas pueden experimentar olores fantasmas por muchas razones. Pueden estar relacionados con la nariz, lo que se conoce como phantosmia periférica, o con el cerebro, la llamada fantosmia central.

Este trastorno puede afectar gravemente la calidad de vida de las personas, y en casos extremos, producir pensamientos suicidas.

Los problemas con la nariz o la cavidad nasal son las causas más comunes de trastornos relacionados con el olfato, como la fantosmia, incluyendo pólipos nasales, tumores, infecciones sinusales crónicas, fiebre del heno o rinitis.

Los olores fantasmas pueden surgir por problemas con la forma en que el cerebro entiende los olores, debido a trauma de la cabeza, epilepsia o convulsiones, migrañas, enfermedad de Parkinson, esquizofrenia, depresión y como reacción a ciertos medicamentos.

Por lo general, la primera experiencia con olores fantasmas ocurre entre los 15 y los 30 años de edad y parece afectar a más mujeres que hombres.

Referencia: Phantom Smells: Prevalence and Correlates in a Population-Based Sample of Older Adults. Chemical Senses, 2017. https://doi.org/10.1093/chemse/bjx006

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