El fabricante chino de móviles Huawei y la compañía de coches Audi han anunciado una asociación que tiene como objetivo crear coches autónomos. En concreto, Huawei desarrollará la tecnología de conducción autónoma que utilizarán los futuros coches de Audi.

Según Huawei, esta asociación estará centrada en el desarrollo de la tecnología de auto-conducción de nivel 4, que según la Society of Automotive Engineers, es alcanzada cuando un coche conduce por sí mismo desde su partida hasta la llegada dentro de un área específica designada previamente.

Esta asociación es la última de una lista cada vez más grande de compañías que avanzan en la creación de coches totalmente autónomos, como la reciente alianza entre Volvo y Nvidia. En todo caso, los términos del acuerdo entre Huawei y Audio no fueron revelados.

El anuncio se realizó con motivo de la conferencia Connect 2018 de Huawei, que mostró un coche Audi Q7 con su tecnología Mobile Data Center (MDC). Al parecer, esta tecnología incorpora chips de Inteligencia Artificial (IA), cámaras, una CPU de últimas tecnología, LIDAR, y estará ubicada en el techo del coche.

Así es el Huawei Nova 4, el nuevo terminal con cámara incrustada en la pantalla

Asimismo, se conoció que Huawei trabajará en conjunto con Audi en la incorporación de un sistema de comunicación ‘coche a coche’ para sus nuevos vehículos, así como también trabajará en soluciones para garantizar que los coches autónomos estén conectados en todo sentido.

Según Bloomberg, el Gobierno de China contaba con regulaciones estrictas que impedían a los fabricantes de coches extranjeros crear alianzas tecnológicas con compañías locales. Sin embargo, desde Pekín han dicho que este año esta normativa será suavizada, y la prueba más reciente de ello son las asociaciones creadas por compañías como Tesla y BMW con firmas chinas para desarrollar tecnología para sus coches.

Esto no quiere decir que China haya dejado de considerar el ‘libre mercado’ de coches autónomos como un riesgo que afecta su seguridad nacional. En este sentido, aún no permite que las compañías extranjeras dispongan de mapas de las carreteras del país u otros datos de ubicación de manera detallada. En un panorama turbio a nivel comercial entre EE.UU y China, este tipo de medidas no extrañan.

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