Un panel de expertos advierte que el sistema alimentario del mundo debe modificarse radicalmente si queremos alimentar de manera sostenible a 10 mil millones de personas, la población mundial estimada para el año 2050.

De acuerdo a un estudio, estos cambios implicarán un cambio hacia dietas más sanas y basadas en plantas; reducir drásticamente la pérdida y el desperdicio de alimentos, y mejorar las prácticas y tecnologías agrícolas.

Impactos ambientales

Para el estudio, los investigadores construyeron un modelo global del sistema alimentario, incluyendo los procesos e infraestructura involucrados en la alimentación de la población mundial, los cuales rastrearon el consumo y la producción de alimentos en todo el mundo para estudiar sus impactos ambientales.

Usando este modelo y estimaciones de la demanda actual y futura de alimentos, los autores cuantificaron los impactos ambientales relacionados con los alimentos para cinco áreas: emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con el cambio climático; uso de tierras de cultivo relacionadas con el cambio del sistema de tierras; la extracción de recursos de agua dulce y el uso de fertilizantes en la agricultura.

La aplicación excesiva de fertilizantes en algunas regiones ha dado lugar a zonas muertas en los océanos.

Los investigadores encontraron que si no se toman medidas para contrarrestar los cambios esperados en la población mundial y la occidentalización de las dietas, los impactos ambientales del sistema alimentario podrían aumentar entre un 50 y un 90 por ciento para el año 2050.

Producir alimentos

La producción de alimentos es responsable de aproximadamente una cuarta parte de todas las emisiones de gases de efecto invernadero y, por lo tanto, es un motor importante del cambio climático.

La agricultura ocupa más de un tercio de la superficie terrestre del planeta y ha provocado reducciones en la cobertura forestal y la pérdida de biodiversidad. Adicionalmente utiliza más de dos tercios de todos los recursos de agua dulce, y la aplicación excesiva de fertilizantes en algunas regiones ha dado lugar a zonas muertas en los océanos.

La agricultura ocupa más de un tercio de la superficie terrestre del planeta y utiliza más de dos tercios de todos los recursos de agua dulce.

Los autores argumentan que ninguna medida individual puede mitigar suficientemente el aumento proyectado de la presión ambiental. Afortunadamente, un enfoque combinado podría ayudarnos a hacer que el sistema alimentario sea sostenible. Esto implicaría tres cambios clave.

¿Cómo hacerlo?

En primer lugar, debe haber un cambio hacia dietas saludables y más basadas en plantas en todo el mundo. Esto podría reducir a la mitad las emisiones de gases de efecto invernadero del sistema alimentario y también reducir otros impactos ambientales, como los derivados del uso de fertilizantes, tierras de cultivo y agua dulce, en una cuarta parte.

Se requiere de mejores prácticas y tecnologías agrícolas para limitar las presiones sobre las tierras agrícolas.

En segundo lugar, se necesitarán mejores prácticas y tecnologías agrícolas para limitar las presiones sobre las tierras agrícolas, la extracción de agua dulce y el uso de fertilizantes.

Por último, el mundo necesita reducir a la mitad las enormes cantidades de pérdida y desperdicio de alimentos que son inherentes al sistema alimentario global.

Muchas de las soluciones analizadas en el estudio ya se están implementando en algunas partes del mundo; sin embargo, la implementación a nivel mundial no será una tarea fácil, ya que requerirá una coordinación sólida y una rápida ejecución para hacer sentir sus efectos.

Referencia: Options for keeping the food system within environmental limits. Nature 2018. https://doi.org/10.1038/s41586-018-0594-0

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