La industria de las criptomonedas crece a una velocidad vertiginosa, pero, así como se encuentra en constante revolución, reinvención y renovación; está sujeta aún a ciertas vulnerabilidades inherentes a su carencia de un marco regulatorio bien establecido.

Actualmente, no existe consenso sobre cómo lidiar con los activos digitales y, si bien algunos países como Suiza y Malta han adoptado una postura bastante amigable al respecto, otros como Bélgica y Francia no habrían mostrado la misma apertura.

En este sentido, y con tantos distintos entes reguladores pronunciándose a favor o en contra de las criptomonedas y el blockchain en general, esta vez fue el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) el que comentó al respecto, señalando que los cripto activos no representan una verdadera amenaza a la estabilidad financiera, pero que necesitan ser monitorizadas de forma vigilante, en aras de desarrollar políticas de protección de los consumidores.

“Basándonos en la información disponible, los cripto activos no representan un riesgo material a la estabilidad global financiera en el momento. Sin embargo, es necesaria una monitorización vigilante para mantener el paso con la velocidad de los desarrollos del mercado,” comentó el ente en una declaración.

Esta noticia surge en el marco de declaraciones similares por parte de la Unión Europea, después de que su regulador de mercados financieros, la Autoridad Europea de Valores y Mercados (AEVM); anunciara que dispondría de hasta 1.1 millones de euros para monitorear de cerca las criptomonedas, comentando que sería un área de interés para el próximo año en aras de proteger a los consumidores y proveer asesoría cuando fuera necesario.

Por otra parte, el Banco Central de Corea del Sur ya se habría pronunciado de forma similar, asegurando que las criptomonedas en sí no representaban una amenaza al sistema financiero actual, pero que igualmente deberían desarrollarse medidas de prevención de financiamiento al terrorismo y lavado de dinero.

Por último, algunas autoridades norteamericanas estarían incluso descubriendo formas de rastrear conversiones de criptomonedas a divisa fiduciaria para frenar operaciones de tráfico de drogas, por lo que aparentemente, la postura global estaría inclinándose precisamente hacia la monitorización cercana de los activos digitales a espera de un marco regulatorio claro.