El entorno digital favorece la conectividad y nos permite ser más prácticos a la hora de comunicarnos. Sin embargo, ya son ampliamente conocidos los efectos que tienen sobre la salud plataformas como las redes sociales, por mencionar un ejemplo. ¿Pero cuáles más influyen en nuestro bienestar?

Un estudio publicado por el portal Nascia determina que hay tres aplicaciones específicas que les generan más estrés a los usuarios, provocando alteraciones en los patrones de sueño, en las actividades rutinarias y en su salud.

1. Mensajería instantánea:

Aplicaciones como Whatsapp, Telegram y Messenger ocupan el primer puesto en la lista del estudio. Según Nascia, solemos contestar 75% de los mensajes que recibimos al momento, pues según los códigos y estándares sociales no hacerlo implica ignorar al emisor, lo cual se considera una falta de respeto, y, evidentemente, esto genera presión en los usuarios y una “necesidad autoimpuesta de responder”.

Resaltan en el portal que el ser humano pasa al menos una hora de su día respondiendo mensajes, sin importar la hora o actividad en la que estemos en ese momento, lo cual hace que nuestras tareas se retrasen y se acumulen.

2. Redes sociales:

Como ya comentábamos, las redes sociales tienden a tener un efecto algo negativo sobre las personas, primero por una creciente necesidad de estar informados a todo momento, por saber lo que hacen los demás y por contar lo que hacemos nosotros. Se produce entonces una especie de competencia por demostrar quién tiene la mejor vida, los mejores lujos y por demostrar que todo está perfecto cuando en realidad no es así.

Esto genera un punto de comparación con los demás generando frustración por no alcanzar nuestras metas de vida. Una reciente investigación en la que se estudió un grupo de 50 personas que viven completamente desconectadas de canales digitales determinó que viviendo fuera de las redes sociales son seres paradójicamente más sociales.

3. Correo electrónico:

A todos nos ha pasado. Vemos cientos –y a veces hasta miles– de mensajes en nuestra bandeja de entrada que están sin leer y sin responder. En los casos de trabajo, el correo electrónico está abierto todo el tiempo y lo chequeamos varias veces al día para no dejar pasar oportunidades o mensajes importantes.

Nascia explica que responder correos también se ha vuelto otra tarea que hacemos de forma autoimpuesta y en consecuencia, esto genera presión.

Necesidad de estar conectados permanentemente

El estudio publicado por Nascia determina que “existe una relación directa entre el estrés y la ausencia de interacción”, lo cual quiere decir que para los seres humanos la necesidad de estar conectados es tan vital como el acceso al agua o a la comida.

Según las cifras de la investigación, 55% de la población siente que la conectividad es una necesidad básica que deben cumplir a cabalidad, teniendo presión por cumplir con ciertos estándares y etiquetas impuestas por la sociedad.

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