Investigaciones recientes indican que no hay una conclusión decisiva sobre si los humanos somos fundamentalmente generosos o codiciosos. Los estudios parecen indicar que somos ambos, y las razones son genéticas, evolutivas y ambientales.

El egoísmo y la codicia han sido objetos de muchas indagaciones y los resultados de un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Estocolmo sugieren que  las personas egoístas tienden a tener menos descendencia y menos ingresos que sus contrapartes menos egoístas.

Las resacas pueden ser tan peligrosas como la embriaguez

En la investigación sobre la cooperación humana y su evolución, se suele dar por sentado que el egoísmo paga.

Analizando datos

A fin de comprobar esta premisa, los investigadores analizaron los datos de la Encuesta Social General, la Encuesta Social Europea, el Estudio Longitudinal del Hogar del Reino Unido y el Estudio de Panel sobre la Dinámica de los Ingresos. Combinados, los cuatro estudios incluyeron información de casi 60.000 individuos.

El estudio encontró que las personas prosociales tendían a tener mayores tasas de fertilidad y mayores ingresos.

Las personas que mostraban comportamientos como ofrecer su asiento en un transporte público, donar a organizaciones benéficas y dedicar tiempo al voluntariado, se consideraban más prosociales, mientras que las que no lo hacían se consideraban más egoístas.

Los investigadores encontraron que las personas prosociales tendían a tener mayores tasas de fertilidad y mayores ingresos que las personas egoístas. En contraste, las personas egoístas no tendían a tener los niveles de ingresos más altos. Los mayores ingresos se encontraron entre las personas moderadamente prosociales.

En una encuesta a 400 adultos realizada a través de Mechanical Turk de Amazon, los investigadores encontraron que las personas creían que las personas prosociales tenían mejores relaciones y bienestar. Pero la gente también creía que los individuos egoístas tenían mejor salud física y mayores ingresos.

Los investigadores indican que de estos datos se desprenden dos conclusiones principales: primero, que las personas desinteresadas tienen el mayor número de niños. Segundo, las personas moderadamente desinteresadas tienen los ingresos más altos.

Una creencia incorrecta

Existe una creencia incorrecta que las personas egoístas tienen los ingresos más altos.

Al respecto, el investigador Kimmo Eriksson, profesor en el Centro para el Estudio de la Evolución Cultural de la Universidad de Estocolmo y autor principal del estudio, comentó:

“Sabemos por las encuestas que la mayoría de las personas tendrán la intuición correcta sobre el primer hallazgo, pero existe una creencia incorrecta que las personas egoístas tienen los ingresos más altos.”

Identifican tres subtipos de depresión, uno de ellos resistente a los medicamentos

Los resultados fueron consecuentes tanto en los datos europeos como en los estadounidenses, y en los análisis transversales y longitudinales, por lo tanto, los hallazgos parecen bastante sólidos.

Los autores del estudio señalan que los hallazgos obtenidos podrían tener implicaciones para las decisiones sobre la asignación de recursos, así como para las teorías económicas y evolutivas del comportamiento humano.

Referencia: Generosity pays: Selfish people have fewer children and earn less money. Journal of Personality and Social Psychology, 2018. http://dx.doi.org/10.1037/pspp0000213

Más en TekCrispy