Cuando algún órgano, como el corazón, empieza a fallar, cabe la posibilidad de que la persona reciba un trasplante. Así, los trasplantes de órganos salvan la vida de millones de personas alrededor del mundo; sin embargo, luego del trasplante, los pacientes deben tomar medicamentos para evitar que el organismo rechace el nuevo órgano.

Estos medicamentos suelen ser muy potentes y están asociados a importantes efectos secundarios; además, aun así, a pesar de los medicamentos antirrechazo, existen probabilidades de que el órgano trasplantado empiece a fallar.

Esto se debe a que el sistema inmunológico del paciente ataca el nuevo órgano. No obstante, la solución a este problema puede encontrarse en un lugar inesperado: los intestinos. Tal como veremos a continuación, se tienen evidencias de que un trasplante fecal puede disminuir las probabilidades de que el organismo rechace un órgano trasplantado.

El trasplante de heces puede ser la solución al rechazo de órganos trasplantados

En investigaciones previas se ha encontrado que cuando el organismo rechaza los órganos trasplantados, suelen haber ciertas bacterias intestinales. Al respecto, se desconocía si estas bacterias eran la causa del rechazo o un producto de este.

Para investigar este fenómeno, Jonathan Bromberg, de la Universidad de Maryland, llevó a cabo un experimento con ratones. En un principio, Bromberg y su equipo, le hicieron un trasplante de heces cargadas de bacterias de animales preñados a un grupo de ratones. Al respecto, los investigadores explican que durante el embarazo se suprime la acción del sistema inmunológico; de esta forma se evita que el organismo reaccione contra el feto.

Por su parte, mientras el segundo grupo de ratones recibió un trasplante fecal de animales no embarazados, el tercero lo recibió de donantes con colitis; esta enfermedad está caracterizada por inflamación intestinal.

Adicionalmente, a los ratones le fue trasplantado un corazón de un animal no relacionado en su vientre, sin extraer su corazón original; este es un método común a partir del cual se prueban los medicamentos para trasplantes. Además de esto, todos los animales recibieron un fármaco para suprimir parcialmente las respuestas del sistema inmunológico.

Las bacterias intestinales pueden evitar el rechazo del órgano trasplantado

Estos resultados pudiesen implicar el desarrollo de mejores medicamentos para evitar el rechazo de órganos trasplantados.

Tras el experimento, los investigadores observaron que en todos los ratones que recibieron el trasplante fecal de animales preñados el corazón trasplantado había sobrevivido durante 40 días. Por su parte, en el segundo grupo, solo 1 de cada 5 corazones trasplantados logró sobrevivir.

Finalmente, en el tercer grupo, 3 de cada 4 corazones sobrevivieron. Al respecto, los investigadores explican que las bacterias intestinales entran en contacto con el sistema inmunológico, aumentando o disminuyendo su actividad.

Tal como se ha demostrado, las bacterias intestinales regulan el sistema inmunológico, evitando que ataque los órganos trasplantados. Por tanto, los investigadores se han propuesto continuar estudiando este mecanismo. De esta manera, sería posible desarrollar nuevos fármacos que eviten el rechazo de los órganos trasplantados.

Referencia: Gut microbiota–dependent modulation of innate immunity and lymph node remodeling affects cardiac allograft outcomes, (2018). https://www.doi.org/10.1172/jci.insight.121045

Más en TekCrispy