Oficialmente, 2018 ha sido hasta ahora el peor año para Elon Musk. El último trimestre no le ha traído más que demandas y acusaciones al expresidente de Tesla y director de SpaceX.

Luego de ser demandado por fraude y por recibir acusaciones del director de la agencia espacial de Rusia por competencia desleal, ahora su compañía Tesla deberá ir a juicio por una demanda de dos trabajadores presentada en 2016.

Una jueza del Distrito Norte de California negó las alegaciones de Tesla y en consecuencia, la compañía deberá defenderse de los dos trabajadores extranjeros, Gregor Lesnik, de Eslovenia, y Stjepan Papes, de Croacia, por una demanda por maltrato laboral.

Ambos empleados llegaron a Tesla por una subcontratista de la compañía, ISM Vuzem, para trabajar en la fábrica de Fremont, lugar donde producen el Model 3. Según resaltan Lesnik y Papes, los trabajadores extranjeros recibían una paga muy por debajo del salario mínimo y laboraban por muchas horas.

Derechos laborales negados

En la demanda de 2016, Lesnik sostiene que solía trabajar hasta 12 horas diarias y nunca menos que 10 horas. Solo recibía un día libre cada dos semanas, lo cual representa una violación a la ley de trabajos forzosos.

Además añadió que recibía amenazas de deportación si no asistía al trabajo por estar enfermo. Una vez reportó una lesión por causas laborales y, según alega Lesnik, la subcontratista ISM Vuzem lo amenazó con no pagarle o retener su visa y beneficios de inmigrante.

Las alegaciones de Tesla de querer deslindarse de la demanda por considerar que quien debía enfrentar la demanda era ISM Vuzem, la jueza Lucy Koh rechazó tal argumento pues, al ser una subcontratista, considera que ambas se benefician mutuamente, y en consecuencia, deben enfrentar la demanda igualmente.

¿Qué opina Tesla al respecto? Esta fue su respuesta:

“En lo que respecta la ley, Tesla hizo todo correctamente. Contratamos a un contratista para un proyecto llave en mano en nuestra fábrica y, como siempre hacemos en estas situaciones, los obligamos a cumplir con las leyes para traer los recursos que necesiten para el trabajo. Mientras no estuvimos conscientes al momento, luego supimos que ISM Vuzem no estaba cumpliendo nuestras expectativas. Si hubiésemos sabido que no estaban haciendo lo correcto, los hubiésemos removido de la fábrica inmediatamente. Este subcontratista ya no trabaja para proyectos de Tesla”.

No es la primera vez que la compañía de Elon Musk enfrenta este tipo de acusaciones, hace poco se conoció que, presuntamente, Tesla prohíbe la formación de sindicatos, y en 2017, 3 trabajadores demandaron a la empresa por abuso racial.

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