Más allá de ser una red social dedicada a la publicación de fotografías, Instagram representa un blanco fácil para los hackers, no para explotar vulnerabilidades informáticas, sino para comercializar cuentas robadas y alquilar botnets.

Al menos eso sugiere un nuevo informe de Motherboard, que revela que los hackers están vendiendo cuentas hackeadas de Fortnite y Spotify, además de rentar el acceso a botnets que tienen el potencial de desplegar ataques de denegación de servicio (DDoS).

Según el informe, varios usuarios de Instagram han comenzado a denunciar la proliferación de botnets que podrían estar asociados con Mirai, la botnet masiva que compromete dispositivos del Internet de las Cosas (IoT). Al parecer, la botnet que está siendo distribuida a la venta a través de Instagram, está basada en un código malicioso diferente.

Root Senpai, vendedor de productos de piratería informática en Instagram, declaró a Motherboard que la comercialización de este tipo de contenido y botnets es abrumadora en la red social, sin embargo, estos productos no tienen mayor nivel de sofisticación. En el caso de las botnets, estas se venden bajo la modalidad de suscripción por US$ 5 hasta US$ 80. Sin embargo, no queda claro qué tan efectivas o no son estas botnets.

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Senpai se negó a declarar cómo obtuvo la botnet o los productos que comercializa en Instagram por ‘razones de seguridad’. Además, se conoció que los hackers promocionan estas herramientas tanto en el feed como en las Stories de la aplicación, lo que les da mucho más alcance al momento de venderlas.

Con respecto a las cuentas robadas de Fortnite, Senpai dijo que son de gran interés para los usuarios por la popularidad que ha alcanzado el videojuego en los últimos meses. Un informe de Kotaku del pasado mes de marzo también reveló irregularidades en Fortnite, al asegurar que los hackers accedían a las cuentas para robar la información de pago de los usuarios y comprar juegos y actualizaciones y posteriormente transferirlas a otras cuentas.

Lo más preocupante, según Senpai, es que quienes más compran las cuentas de Fortnite en Instagram son los niños, que están dispuestos a pagar lo que sea por obtener beneficios para jugar en su consola. Por su parte, Instagram no se ha pronunciado al respecto, aunque sus políticas de servicio prohíben este tipo de actividades fraudulentas que conducen al engaño de los usuarios.

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