Cuando se evalúa la historia de la Tierra, el papel desempeñado por las cianobacterias termina siendo protagónico, ya que fueron estos microorganismos los responsables de inyectar oxígeno en la atmósfera, permitiendo el desarrollo de formas de vida complejas.

Si bien los científicos han creído durante mucho tiempo que las cianobacterias, necesitan sol para sobrevivir, un nuevo estudio muestra pruebas convincentes de que estos organismos también pueden prosperar a gran profundidad bajo tierra y, por lo tanto, en ausencia total de luz solar.

Diseñan una nueva clase de antibiótico capaz de matar las súperbacterias

Prosperando sin luz solar

Un equipo de investigadores españoles, alemanes y estadounidenses, hicieron su notable descubrimiento en el suroeste de España, en un área conocida como Río Tinto, en el llamado cinturón de pirita ibérica, un paisaje rico en hierro y azufre que parece salir directamente de una película de ciencia ficción.

En este desértico entorno, utilizado muchas veces como un modelo de Marte, los investigadores han estudiado muestras de rocas tomadas de la superficie y el subsuelo buscando comprender mejor qué tipo de vida puede existir en un lugar tan hostil.

Río Tinto, un paisaje rico en hierro y azufre utilizado muchas veces como un modelo de Marte.

Pero en este nuevo esfuerzo, los investigadores perforaron un pozo de más de 600 metros de profundidad para estudiar muestras de rocas muy por debajo de la superficie.

Para su sorpresa, los científicos encontraron cianobacterias prosperando en las grietas dentro de las muestras recolectadas. Si bien se han encontrado otras bacterias que viven muy por debajo de la superficie, estas cianobacterias son diferentes.

A fin de corroborar su descubrimiento, los investigadores volvieron a buscar más muestras usando protocolos más estrictos para asegurarse de que no estuvieran contaminados. Nuevamente encontraron grupos de cianobacterias viviendo en bolsas de aire en las rocas.

Hidrógeno como fuente de energía

Las cianobacterias encontradas bajo tierra no parecen ser muy diferentes de aquellas que prosperan en la superficie. Un análisis metagenómico sugiere que provienen de familias que colonizan piedras y que logran vivir en ambientes hostiles como el desierto o las cuevas donde el sol no pasa.

Un equipo de investigadores encontró cianobacterias viviendo dentro de las grietas de rocas extraídas de una profundidad de más de 600 metros.

Parece que las cianobacterias encontradas se alimentan en gran medida de hidrógeno, como lo demuestra la ausencia de este gas cuando estos organismos son numerosas en los núcleos de roca.

El hidrógeno es una fuente de alimento común para los microbios, especialmente aquellos que viven en el subsuelo y, por lo tanto, tienen menos opciones.

Las cianobacterias que viven bajo tierra parecen transformar y liberar electrones de hidrógeno utilizando un sistema de recuperación que sus “primos” que viven en la superficie usan para la fotosíntesis.

Bacterias extraterrestres

Las burbujas pueden propagar peligrosas bacterias

El descubrimiento podría tener repercusiones en la búsqueda de vida extraterrestre. El área del Río Tinto se ha comparado durante mucho tiempo con Marte debido a su alto contenido de hierro y azufre, similar a lo que se puede ver en el planeta rojo.

Los investigadores indican que este nuevo estudio destaca la adaptación de la vida y evoca la posibilidad de que, enterradas bajo tierra para protegerse de la radiación dañina en la superficie, existan bacterias en Marte.

Referencia: Viable cyanobacteria in the deep continental subsurface. PNAS, 2018. https://doi.org/10.1073/pnas.1808176115

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