Una de las características más distintivas de los elefantes, además de su trompa y su gran tamaño, es su piel agrietada.

Este tipo de piel les permite almacenar agua entre sus grietas, manteniéndolos frescos y evitando la deshidratación en las secas sabanas africanas.

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Recientemente, un equipo de científicos ha descubierto cómo es que se agrieta la piel de los elefantes.

La piel agrietada de los elefantes es una característica distintiva de estos animales

Interesado por saber cómo los procesos físicos influyen sobre el desarrollo de ciertos rasgos en los animales, Michel Milinkovitch, un Biólogo Evolutivo y Biofísico de la Universidad de Ginebra, en Suiza, ha llevado a cabo diversas investigaciones en el campo.

Por ejemplo, en el 2013, junto a un equipo de investigadores, descubrió que las escamas en las fauces de los cocodrilos no son genéticas, sino que se van formando tal como lo hacen las grietas en el barro.

En este sentido, Milinkovitch, se trazó por objetivo saber si la piel de los elefantes se agrietaba gracias a un proceso similar.

Para ello, en un primer momento, se examinaron muestras de piel de elefantes haciendo uso de microscopios de alta potencia.

De esta manera, descubrieron que, a diferencia de la piel de los cocodrilos, la piel de los elefantes si se agrieta realmente.

Específicamente, se descubrió que la capa más exterior de su piel, llamada estrato córneo, al extenderse sobre el estrato basal, una capa a mayor profundidad de forma ondulada gracias a ciertos bultos que posee, adquiere esa forma agrietada.

En este sentido, la piel del elefante se agrieta pues el estrato córneo se sumerge en las fisuras de otras capas más profundas de su piel.

Adicional a esto, se observó que estas grietas se producen gracias a un fenómeno llamado estrés por tensión, que generalmente se observa en el asfalto dañado y en las formaciones geológicas.

La piel de los elefantes se agrieta gracias a la tensión por flexión

Teniendo esto en cuenta, los investigadores consideraron que estas grietas en la piel de los elefantes se producen por la disminución de material en una superficie de crestas y valles.

Por tanto, emplearon tomografías computarizadas a fin de elaborar un modelo de la piel de elefante durante su desarrollo, lo que les permitió darse cuenta de que su hipótesis no era correcta.

En este sentido, el modelo demostró que la piel agrietada era el resultado del encogimiento, sino que, a medida que la piel se va haciendo más gruesa, las nuevas láminas que van creciendo desde las capas más profundas, van doblando las capas superiores.

En síntesis, la capa externa de la piel del elefante, a medida que se desarrolla, se va haciendo más gruesa, por lo que, al doblarse, se quiebra gracias a la tensión por la flexión.

Este fenómeno puede ayudar a entender algunas enfermedades cutáneas

De acuerdo a los investigadores, estos resultados pudiesen aportar más información respecto a una enfermedad cutánea sufrida por 1 de cada 250 personas, llamada Ictiosis Vulgar.

Gracias a esta enfermedad, la piel de las personas se vuelve seca y escamosa, tal como la de los elefantes.

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En este sentido, parece posible que mutaciones genéticas similares a las responsables de la piel agrietada de los elefantes, sean la causa de la enfermedad en cuestión. No obstante, aún faltan investigaciones en torno al tema.

Finalmente, los investigadores se han planteado estudiar la formación de las grietas de la piel de los elefantes a medida que crecen, a fin de ampliar la línea de investigación.

Referencia: Locally-curved geometry generates bending cracks in the African elephant skin, (2018). https://doi.org/10.1038/s41467-018-06257-3

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