¿Hasta dónde puede llegar el alcance de los trolls rusos? Parece que a galaxias muy lejanas. Un reciente estudio sugiere que la reacción de odio hacia ‘El último Jedi’ de Star Wars tiene su origen en trolls rusos.

El estudio realizado por Morton Bay, un investigador de la Universidad de California del Sur, determinó que los tweets de odio enviados directamente al director de la película, Rian Johnson, fueron alimentados por una “granja de trolls rusos”, los cuales demuestran la “evidencia de medidas de influencia política de manera deliberada y organizada”, según menciona Bay.

Trolleando a la cultura pop

Desde las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016 que dieron como ganador a Donald Trump, los trolls rusos han estado en la palestra por haber sacudido las redes sociales con noticias falsas y desinformación.

La investigación demuestra que la manipulación del discurso a través de las redes sociales no es exclusiva solamente para la política, sino que también alcanza la cultura pop. Para realizar el estudio, Bay seleccionó únicamente aquellos tweets únicamente dirigidos a Rian Johnson, los cuales alcanzaron un total de 1273 tweets en un periodo de siete meses desde el lanzamiento de la película.

Luego procedió a analizar las cuentas de aquellos usuarios que twitearon comentarios negativos para determinar cuántas pertenecían simplemente a usuarios descontentos o si por el contrario tenían una agenda política detrás de esos comentarios negativos.

Bajo este criterio, Bay catalogó las cuentas en tres categorías: agenda política, trolls, títeres y bots, y detractores reales. Los resultados arrojaron que al menos un 50% de estos tweets negativos eran de la autoría de “bots, trolls, títeres y activistas políticos que utilizaron el debate para propagar mensajes de apoyo a las causas extremas de la derecha radical y la discriminación de género, raza y sexualidad”, y que de ese 50%, la mayoría de los tweets provenían de trolls rusos.

Bajo la desinformación

De acuerdo Bay, los trolls rusos suelen valerse de la disonancia cognitiva –cuando se produce una desarmonía en nuestro sistema de ideas– “para persuadir a los usuarios de redes sociales de que sus valores están bajo ataque, cultivando la polarización y disparidad”.

Igualmente, la disonancia cognitiva deja espacio para la desinformación, como ocurrió durante las elecciones de 2016 y también en debates como los de anti-vacunación.

No solo Rian Johnson fue víctima de comentarios negativos en redes sociales, también la actriz Kelly Marie Tran se vio forzada a abandonar las redes sociales tras ser fuertemente atacada con comentarios racistas y sexistas. ¿Tal vez los trolls rusos también tuvieron que ver con eso?

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