Es bien sabido que el clima influye sobre el estado de ánimo de las personas; al respecto, según los resultados de una investigación reciente, la disminución de la exposición a luz solar durante el tercer trimestre de embarazo, puede aumentar los riesgos de que las madres sufran de depresión posparto.

En este sentido, se tienen evidencias de que las mujeres que afrontan la etapa final del embarazo durante los meses más oscuros del año, tienen mayores probabilidades de sufrir depresión luego del nacimiento de sus bebés.

La falta de luz natural podría aumentar el riesgo de depresión posparto

La investigación en cuestión estuvo a cargo de Deepika Goyal, de la Universidad Estatal de San José, en Estados Unidos, quien se propuso estudiar la influencia de la luz natural sobre el desarrollo de depresión posparto.

Para ello, Goyal y su equipo, usaron una base de datos de un ensayo clínico sobre el sueño durante y después del embarazo, en la que se almacena información de 293 mujeres que participaron.

Específicamente, la base de datos empleada contenía información sobre la cantidad de luz del día durante los últimos tres meses de embarazo de estas madres primerizas.

Además, se incluían datos sobre factores de riesgo para la depresión posparto, tales como antecedentes de depresión, su edad, nivel socioeconómico y hábitos de sueño.

Al ejecutar el análisis de datos, se observó que la cantidad de tiempo de exposición a luz solar durante la última etapa del embarazo y justo después de dar a luz, influía sobre las probabilidades de sufrir depresión posparto.

En específico, las mujeres cuyos últimos tres meses de embarazo coincidieron con días más largos, tenían un 26% de probabilidades de sufrir de depresión, siendo este grupo el de menor riesgo.

Por su parte, el grupo de mayor riesgo estaba compuesto por madres cuyo último trimestre de embarazo coincidía con días más cortos y oscuros del año, pues la probabilidad de ser diagnosticadas con depresión posparto alcanzaba el 35%.

Adicionalmente, los síntomas depresivos de este grupo de madres fueron más severos y prolongados que en el resto de las mujeres.

Por lo tanto, los investigadores concluyen que cuando la etapa final del embarazo coincide con días más cortos, en los que las mujeres se exponen a una menor cantidad de luz solar, las probabilidades de que sean diagnosticadas con depresión posparto son mayores.

Exponerse a luz natural puede disminuir el riesgo de depresión posparto

Teniendo en cuenta los resultados, los investigadores sugieren que las madres pudiesen beneficiarse de tratamientos de exposición a luz natural cuando, por cuestiones estacionales, los últimos 3 meses del embarazo coincidan con días más cortos y oscuros.

De esta manera, sería posible disminuir las probabilidades de que las madres sufran de depresión posparto.

Esto es especialmente importante para mujeres que tienen antecedentes de problemas de salud mental o que tienen diversos factores de riesgo en torno a este padecimiento.

Así, los investigadores plantean la importancia de que los médicos recomienden a las mujeres embarazadas el uso de dispositivos que permitan llevar a cabo algún tipo de fototerapia, así como también dar paseos al aire libre.

En este sentido, se sugiere que, al exponerse a fuentes de luz natural, las madres mejorarían sus niveles de vitamina D y, al mismo tiempo, disminuirían los niveles de melatonina, una hormona que se ha relacionado a la depresión.

Referencia: Shortening day length: a potential risk factor for perinatal depression, (2018). https://doi.org/10.1007/s10865-018-9971-2

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